El Nobel de Economía 2025 fue otorgado a tres expertos en crecimiento económico: Robert Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt. La Real Academia Sueca de Ciencias reconoció sus aportes para entender cómo la innovación impulsa el desarrollo sostenido.
Mokyr, profesor de la Universidad del Noroeste de Illinois, EE. UU., recibió la mitad del premio por identificar los factores previos necesarios para un crecimiento estable mediante el progreso tecnológico.
Aghion, del College de France, y Howitt, de la Universidad Brown, compartieron la otra mitad por su trabajo conjunto sobre la teoría del crecimiento sostenido a través de la “destrucción creativa”.
Según la Academia, Mokyr estudió fuentes históricas para demostrar por qué, tras siglos de estancamiento, el crecimiento económico se convirtió en la norma durante la revolución industrial.
Su investigación subraya que antes del auge industrial, la falta de explicaciones científicas sobre la eficacia de nuevas invenciones limitaba la continuidad de innovaciones.
Además, Mokyr destacó que la apertura de la sociedad al cambio y a nuevas ideas fue un factor clave para que los inventos se sucedieran y el crecimiento se consolidara.
Aghion y Howitt, por su parte, desarrollaron en 1992 un modelo matemático sobre la destrucción creativa: un proceso en el que los productos nuevos desplazan a los antiguos, afectando a las empresas que los comercializan.
Este fenómeno genera conflictos entre empresas establecidas y nuevos emprendimientos, que deben ser gestionados con cuidado para evitar bloqueos a la innovación.
Los laureados demostraron que la innovación constante y la sustitución de tecnologías viejas por nuevas son fundamentales para mantener un crecimiento económico sostenible.
John Hassler, presidente del Comité del Nobel de Economía, afirmó: “El trabajo de los laureados muestra que el crecimiento económico no puede darse por sentado. Es clave respaldar los mecanismos que permiten la destrucción creativa y evitar caer nuevamente en el estancamiento”.


