Jeanine Áñez recupera la libertad tras casi cinco años de prisión: “Jamás me arrepentiré de servir a mi patria”

La expresidenta interina de Bolivia salió este jueves del penal de Miraflores, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia anulara la condena en su contra por el caso “Golpe de Estado II”. Su liberación reaviva el debate sobre la crisis política de 2019 y la independencia del sistema judicial boliviano.

La exmandataria interina de Bolivia, Jeanine Áñez, recuperó su libertad este jueves después de permanecer cuatro años y siete meses detenida, tras la anulación de su sentencia por el denominado caso “Golpe de Estado II”, relacionado con los hechos de 2019 que culminaron con la renuncia de Evo Morales.

Añez abandonó la cárcel de Miraflores, en La Paz, a las 11:00 horas, ondeando una bandera boliviana y acompañada por sus dos hijos. A su salida, fue recibida por seguidores que le entregaron flores y pancartas en señal de respaldo.

“Jamás voy a arrepentirme de haber servido a mi patria cuando más lo necesitaba. Todo boliviano que ama a su país debe estar dispuesto a sacrificarse”, declaró visiblemente emocionada. La ex presidenta reafirmó que actuó “con buena fe y convicción democrática” durante su gestión.

En un tono crítico, Añez aseguró que fue tratada “como una delincuente” y señaló que su liberación solo fue posible “cuando el monstruo se fue”, en referencia a la derrota electoral del Movimiento Al Socialismo (MAS) el pasado agosto.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anuló la condena de 10 años de prisión impuesta en junio de 2022, tras aceptar una revisión extraordinaria presentada por su defensa, que argumentó que Añez debía ser juzgada mediante un juicio de responsabilidades y no en la vía penal ordinaria.

La exjefa de Estado había sido acusada de haber asumido de manera irregular la Presidencia en noviembre de 2019, cuando ejercía como segunda vicepresidenta del Senado. Para el MAS, aquello fue un “golpe de Estado”, mientras que la oposición lo calificó como la reacción a un fraude electoral.

“En Bolivia nunca hubo un golpe de Estado, lo que hubo fue un fraude”, reiteró Añez al salir del penal. Su caso se convirtió en uno de los símbolos más controvertidos del enfrentamiento político que divide a la sociedad boliviana desde hace casi seis años.

Organismos internacionales de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional y la CIDH, habían manifestado preocupación por la forma en que se llevó adelante el proceso judicial, así como por las condiciones de detención de la ex presidenta.

El caso Áñez volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la judicialización de la política en Bolivia, un fenómeno que también afecta a otros opositores del MAS procesados por causas similares. La discusión gira en torno al equilibrio entre justicia y persecución política.

No obstante, su liberación no estuvo exenta de controversia. Mientras sectores de derechos humanos anunciaron que impulsarán demandas ante organismos internacionales por las víctimas de la represión de 2019, figuras políticas regionales celebraron la decisión judicial como un acto de reparación.

Una de ellas fue la líder venezolana Corina Machado, quien felicitó públicamente a Áñez. “La anulación de tu injusta condena devuelve la esperanza a quienes luchan por la libertad en América Latina”, escribió la opositora y Premio Nobel 2025 en sus redes sociales.

Según confirmaron sus familiares, Jeanine Áñez permanecerá en La Paz durante los próximos días y asistirá a la ceremonia de asunción del presidente electo Rodrigo Paz, prevista para este sábado. Luego, tiene previsto viajar a Trinidad, su ciudad natal, para reunirse con su familia tras casi cinco años de encierro.

Fuente: Infobae