Jair Bolsonaro enfrenta nueva cirugía para controlar sus persistentes crisis de hipo

El expresidente brasileño se someterá este martes a un procedimiento quirúrgico para reforzar el bloqueo de un nervio del diafragma, luego de sufrir múltiples episodios de hipo involuntario tras varias intervenciones previas. La situación médica se produce mientras cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro será sometido este martes a una nueva intervención quirúrgica destinada a reforzar el bloqueo de un nervio del diafragma, con el objetivo de controlar las persistentes crisis de hipo que sufre desde hace meses, según informó su esposa, Michelle Bolsonaro.

Esta será la tercera cirugía en cuatro días enfocada específicamente en tratar los episodios de hipo del exmandatario, quien ya había ingresado a un hospital privado de Brasilia el pasado 24 de diciembre para corregir una hernia inguinal bilateral, tras obtener autorización judicial.

La operación de la hernia se realizó el día de Navidad y, según los informes médicos, evolucionó de manera satisfactoria, permitiendo que el equipo se concentrara en las crisis de hipo que afectan a Bolsonaro.

Estas crisis serían consecuencia de múltiples cirugías anteriores derivadas de la puñalada que sufrió durante la campaña electoral de 2018 por parte de un agresor con problemas de salud mental, un incidente que marcó el inicio de sus complicaciones físicas.

El sábado anterior, los médicos bloquearon parcialmente el nervio frénico derecho y el lunes el izquierdo, como parte de un tratamiento progresivo para frenar las contracciones involuntarias del diafragma.

Sin embargo, este martes por la mañana se registraron nuevos episodios de hipo, que según su hijo Carlos Bolsonaro, se prolongaron hasta la tarde, obligando al equipo médico a programar un refuerzo del bloqueo del nervio frénico.

Michelle Bolsonaro destacó que la decisión médica busca estabilizar la condición de su esposo, mientras el expresidente permanece bajo estricta supervisión en el hospital.

La situación sanitaria de Bolsonaro ocurre en paralelo a su situación judicial: el 11 de septiembre pasado, la Corte Suprema brasileña lo condenó a 27 años de cárcel por liderar un complot para intentar perpetuarse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

Desde finales de noviembre, Bolsonaro cumple la condena en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, bajo estrictas medidas de seguridad.

Sus abogados han presentado múltiples solicitudes para que se le conceda prisión domiciliaria con carácter “humanitario”, considerando su delicado estado de salud, pero hasta el momento todos los recursos han sido rechazados por el Supremo.

La situación médica ha generado atención mediática tanto en Brasil como a nivel internacional, por la combinación de su historial de salud, las intervenciones recientes y la relevancia política del exmandatario.

Mientras se prepara para la nueva cirugía, Bolsonaro continúa bajo vigilancia médica, y el desarrollo de este procedimiento será clave para evaluar la evolución de sus crisis de hipo y la respuesta de su organismo tras semanas de complicaciones.