Italia confirmó este martes su respaldo a la candidatura de Rafael Grossi para asumir la secretaría general de la ONU al finalizar el mandato de António Guterres el 31 de diciembre de 2026, según informó el diario Libero.
El anuncio se realizó durante la primera conferencia sobre italofonía en Villa Madama, en presencia del propio Grossi, quien manifestó su interés en liderar el organismo multilateral.
Grossi, nacido en Buenos Aires en 1961, dirige desde diciembre de 2019 el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se convirtió en el primer latinoamericano al frente de la agencia con sede en Viena.
Su carrera se ha destacado por la no proliferación nuclear y la diplomacia internacional, interviniendo en situaciones de alto riesgo, como la guerra en Ucrania y la supervisión de plantas nucleares bajo ocupación militar.
La gestión de Grossi también ha enfrentado tensiones con Irán. En 2022 denunció rastros de uranio en sitios nucleares iraníes, lo que generó represalias verbales y amenazas hacia su persona.
Ante estas alertas, Austria reforzó su seguridad en 2025, asignando protección armada y al grupo especial EKO Cobra para garantizar la integridad del diplomático.
La candidatura de Grossi compite con otros aspirantes internacionales, entre ellos Michelle Bachelet, expresidenta de Chile; David Cespedes, ex vicepresidente de Bolivia; Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica; y Bruno Donat, diplomático de Mauricio.
La tradición no escrita de la ONU indica que la secretaría general rota entre regiones, y América Latina, excluyendo Estados Unidos, correspondería en el próximo periodo.
Grossi confirmó en agosto pasado su intención de postularse, declarando que “la rueda ha comenzado a girar” y mencionando conversaciones con autoridades estadounidenses.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, destacó el papel de Grossi en la construcción de la paz y su liderazgo en el ámbito nuclear, asegurando que Italia está orgullosa de respaldarlo hacia la cabeza de la ONU.
A diferencia de Guterres, Grossi no ha ocupado cargos políticos en Argentina, desarrollando una carrera exclusivamente diplomática, incluyendo embajadas en Austria y Bélgica, y presidencia de conferencias internacionales sobre seguridad nuclear.
Su experiencia fue puesta a prueba en la crisis de la central nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania, donde exigió la creación de una zona de protección para garantizar la seguridad de las instalaciones.
Italia confirmó su respaldo a la candidatura de Rafael Grossi para asumir la secretaría general de la ONU al finalizar el mandato de António Guterres el 31 de diciembre de 2026, según informó el diario Libero.
El anuncio se realizó durante la primera conferencia sobre italofonía en Villa Madama, en presencia del propio Grossi, quien manifestó su interés en liderar el organismo multilateral.
Grossi, nacido en Buenos Aires en 1961, dirige desde diciembre de 2019 el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se convirtió en el primer latinoamericano al frente de la agencia con sede en Viena.
Su carrera se ha destacado por la no proliferación nuclear y la diplomacia internacional, interviniendo en situaciones de alto riesgo, como la guerra en Ucrania y la supervisión de plantas nucleares bajo ocupación militar.
La gestión de Grossi también ha enfrentado tensiones con Irán. En 2022 denunció rastros de uranio en sitios nucleares iraníes, lo que generó represalias verbales y amenazas hacia su persona.
Ante estas alertas, Austria reforzó su seguridad en 2025, asignando protección armada y al grupo especial EKO Cobra para garantizar la integridad del diplomático.
La candidatura de Grossi compite con otros aspirantes internacionales, entre ellos Michelle Bachelet, expresidenta de Chile; David Cespedes, ex vicepresidente de Bolivia; Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica; y Bruno Donat, diplomático de Mauricio.
La tradición no escrita de la ONU indica que la secretaría general rota entre regiones, y América Latina, excluyendo Estados Unidos, correspondería en el próximo periodo.
Grossi confirmó en agosto pasado su intención de postularse, declarando que “la rueda ha comenzado a girar” y mencionando conversaciones con autoridades estadounidenses.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, destacó el papel de Grossi en la construcción de la paz y su liderazgo en el ámbito nuclear, asegurando que Italia está orgullosa de respaldarlo hacia la cabeza de la ONU.
A diferencia de Guterres, Grossi no ha ocupado cargos políticos en Argentina, desarrollando una carrera exclusivamente diplomática, incluyendo embajadas en Austria y Bélgica, y presidencia de conferencias internacionales sobre seguridad nuclear.
Su experiencia fue puesta a prueba en la crisis de la central nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania, donde exigió la creación de una zona de protección para garantizar la seguridad de las instalaciones.
Fuente: Infobae


