La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu emitió un comunicado destacando “los esfuerzos de mediación de Qatar, Egipto y EE. UU.” para lograr avances en las negociaciones con Hamas.
Se anunció el retorno del equipo israelí desde Doha a Israel para “continuar consultas”, tras la última respuesta de Hamas a la propuesta de alto el fuego. No está claro si esta retirada es una ruptura definitiva o una pausa estratégica, algo que ha sembrado incertidumbre entre los observadores.
Una fuente de alto rango de Hamas expresó que aún ven “posibilidad de un acuerdo” pero advierten que se necesita más tiempo por “estancamiento israelí”. Hamas propuso incorporar una cláusula que impida reanudar ataques si no se logra un acuerdo antes del fin de una tregua de 60 días.
También solicitó un nuevo mecanismo para liberar rehenes a cambio de prisioneros palestinos, un tema que aún no se ha discutido formalmente. El respaldo de Qatar, Egipto y EE.UU. fue resaltado por Netanyahu, subrayando lo internacional de la mediación.
Steve Witkoff, enviado estadounidense, también retiró su equipo, citando “falta de voluntad” por parte de Hamas para avanzar.

Netanyahu alertó que la voluntad de negociar no debe interpretarse como debilidad ni como disposición a aceptar condiciones que amenacen a Israel.
Los desacuerdos persisten: Israel consideró “irrazonable” la propuesta de Hamas de intercambiar 10 rehenes por 200 prisioneros palestinos.
La situación humanitaria empeora: ONU advierte de hambruna crítica entre mujeres y niños, con cientos de muertes por desnutrición y restricciones violentas en ayuda alimentaria.


