Este sábado, las fuerzas militares israelíes atacaron la torre Nour, un edificio de al menos 12 plantas en la ciudad de Gaza, media hora después de que se emitiera una orden de evacuación para ese inmueble y áreas cercanas.
Según el comunicado del ejército, el rascacielos era utilizado por Hamas para “ejecutar y perpetrar ataques”. En los videos difundidos poco después se ve cómo el edificio es bombardeado y colapsa, levantando una nube de polvo blanco.
Media hora antes del derribo, el portavoz militar Avichay Adraee identificó el edificio en un mapa divulgado en su cuenta de X, y advirtió a los residentes en árabe que se alejen de la zona y se desplacen hacia el sur.
Desde que Israel declaró sus intenciones de invadir y ocupar la ciudad de Gaza, los bombardeos, demoliciones y destrucción de edificaciones utilizadas por Hamas han aumentado considerablemente.
Datos de la Defensa Civil de Gaza indican que más de 53.000 palestinos han perdido su vivienda o tienda de refugio en menos de una semana, solo en la capital del enclave, como consecuencia de los ataques.
Además, se reporta que nueve torres residenciales de más de siete pisos, con alrededor de 500 apartamentos, que albergaban a más de 10.000 personas, han sido destruidas recientemente.
Otros 120 edificios de unas tres plantas en promedio también fueron demolidos, dejando sin refugio a aproximadamente 7.200 personas, cifra que se suma a los miles que ya huyeron de viviendas dañadas.

Unas 600 tiendas de campaña fueron destruidas, dejando expuestas a miles de personas, incluidas familias con niños, que ahora enfrentan la decisión de desplazarse con poco apoyo.
El ejército anunció que más de 250.000 personas han abandonado la Ciudad de Gaza, buscando mayor seguridad en zonas del sur del enclave, bajo presión de los ataques y de la orden de evacuación.
De acuerdo con estimaciones de la ONU y la OCHA, desde el 14 de agosto se han registrado más de 122.385 desplazamientos internos, más de la mitad del norte hacia el sur de la Franja.
Algunos habitantes no obedecen la orden de evacuación total que fue emitida el 9 de septiembre, citando dificultades como falta de transporte, alimento, refugio, o simplemente por temor a que el “sur” tampoco ofrezca seguridad.
La zona de Al Mawasi, en el sur, fue señalada como área de refugio humanitario, pero también ha sido bombardeada. La ONU alerta que menos del 12 % del territorio del enclave está designado como “zona segura”, lo que agrava la crisis de desplazamiento.


