Israel anuncia eliminación de ocho milicianos de Hamas vinculados a los ataques y secuestros del 7 de octubre

El Ejército de Israel informó que, mediante ataques selectivos, eliminó a ocho combatientes de Hamas implicados en la incursión que dejó 1.200 muertos y 251 rehenes en octubre de 2023. La operación forma parte de la ofensiva israelí para neutralizar la capacidad operativa de la organización en la Franja de Gaza.

El Ejército de Israel comunicó este jueves que ocho miembros de Hamas, identificados como participantes directos en los ataques y secuestros del 7 de octubre de 2023, fueron eliminados en operaciones selectivas a lo largo de varios meses en Gaza.

Aquella incursión dejó un saldo trágico: 1.200 personas fallecidas y 251 civiles tomados como rehenes en territorio israelí, un episodio que desencadenó la actual ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza.

La identificación de los combatientes se realizó mediante un análisis conjunto del Ejército y del Shin Bet, el servicio de inteligencia interna israelí, permitiendo planificar ataques dirigidos con precisión contra los responsables de la masacre.

Entre los abatidos se encuentra Ahmed Ibrahim Shaar, vinculado al secuestro de Noa Argamani durante el festival Nova, quien murió el 22 de agosto en Gaza. Argamani fue liberada en junio por el Ejército israelí tras un operativo en el campo de refugiados de Nuseirat.

Ahmed Abu Marhil, señalado por retener a Avinatan Or —pareja de Argamani— falleció el 26 de marzo en un bombardeo. Or fue liberado recientemente mediante un acuerdo negociado por autoridades estadounidenses.

Otro miliciano, Arafat Dib, acusado de custodiar a Eitan Mor durante la incursión del festival Nova, murió el 30 de mayo. Mor había sido capturado junto a otros civiles y fue posteriormente liberado.

Las fuerzas israelíes también abatieron a Odé Alian Ahmed, implicado en la custodia de rehenes, el 26 de agosto, y a Bakr Mujida, quien participó en la apertura de una brecha en la frontera con un tractor, el 13 de julio.

Firas Ghrir Sweilam, vinculado al asalto al kibutz Kissufim, fue eliminado el 23 de agosto, mientras que Ibrahim Salé Rajab, otro de los atacantes del 7 de octubre, murió el 27 de marzo en operaciones israelíes.

Israel difundió imágenes del 7 de octubre donde se observan a Ahmed Abu Marhil y Arafat Dib durante los secuestros de Avinatan Or y Eitan Mor, reforzando la verificación de su implicación en los ataques.

El operativo forma parte de la ofensiva israelí que comenzó tras la incursión de Hamas y otros grupos, y desde entonces la cifra de muertos en Gaza supera las 68.200, según autoridades de salud locales, evidenciando la magnitud de la crisis humanitaria.

Organismos internacionales y relatores de derechos humanos han denunciado la gravedad de la situación en Gaza, investigando posibles crímenes de guerra y acusaciones de genocidio en medio de la escalada bélica.

Israel sostiene que estos ataques selectivos buscan neutralizar a los líderes de Hamas implicados en la planificación de secuestros y matanzas, debilitando su estructura de mando y evitando la posibilidad de nuevos ataques transfronterizos.

Fuente: Infobae