Las lluvias intensas que afectan al norte de California han provocado inundaciones repentinas, dejando al menos un fallecido, carreteras bloqueadas y la activación de operaciones de rescate, según informó The Associated Press.
En la ciudad de Redding, al norte del Valle Central, un conductor perdió la vida tras quedar atrapado en su vehículo mientras intentaba comunicarse con el 911. El alcalde Mike Littau confirmó el deceso y destacó la magnitud del incidente.
La policía local detalló que un agente nadó hasta el automóvil, rompió las ventanas y llevó a la víctima a la orilla, donde intentaron reanimarla sin éxito. Decenas de llamadas de emergencia provocaron la movilización de equipos para rescatar a automovilistas y residentes atrapados.
Entre sábado y domingo, la región acumuló entre 7,6 y 15,2 centímetros de lluvia, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, lo que generó bloqueos en varias carreteras y obligó a las cuadrillas municipales a limpiar escombros y remolcar vehículos abandonados.
Habitantes como Dekoda Cruz relataron cómo el agua fangosa ingresó a negocios, desordenando mobiliario y mercancías, evidenciando el impacto directo de las precipitaciones en la vida cotidiana.
Ante la continuidad de lluvias, la administración municipal alertó sobre condiciones climáticas peligrosas para los próximos días y comenzó a repartir bolsas de arena a la población como medida preventiva.
El Servicio Meteorológico mantiene bajo vigilancia amplia áreas del Valle de Sacramento y regiones cercanas hasta el viernes, anticipando que las precipitaciones podrían coincidir con las celebraciones navideñas.
El fenómeno responsable de las lluvias es un “río atmosférico”, una banda estrecha de vapor de agua que transporta grandes volúmenes desde los trópicos y puede descargar precipitaciones torrenciales en corto tiempo.
La llegada de más ríos atmosféricos podría aumentar el riesgo de deslizamientos, desprendimientos de rocas y desbordamientos de cursos menores de agua, según advirtieron autoridades y medios locales.
En la Sierra Nevada se espera hasta 1,83 metros de nieve y vientos de 90 km/h, lo que volvería los pasos de montaña casi intransitables. Mientras tanto, en el sur del estado, el condado de Ventura podría registrar hasta 28 centímetros de lluvia y zonas de Los Ángeles enfrentan alertas de evacuación, especialmente en áreas afectadas por incendios recientes.
La situación recuerda a las inundaciones ocurridas a principios de diciembre en el estado de Washington, cuando ríos atmosféricos descargaron cerca de 19 billones de litros de agua en solo una semana, subrayando la magnitud de este tipo de fenómenos.
Ante este panorama, los meteorólogos recomendaron a la población reconsiderar rutas y horarios habituales durante la Semana de Navidad para reducir riesgos y proteger la seguridad frente al clima extremo.


