La inmunoterapia contra el cáncer atraviesa una etapa de consolidación tras décadas de investigación y empieza a mostrar resultados clínicos significativos, con pacientes que logran la desaparición total de tumores sin recurrir a tratamientos tradicionales como cirugía, quimioterapia o radioterapia.
Uno de los casos más recientes es el de Maureen Sideris, una paciente de 71 años en Nueva York que, tras ser diagnosticada con cáncer de esófago, recibió el fármaco dostarlimab en el marco de un ensayo clínico. En cuatro meses de tratamiento, el tumor desapareció por completo, con efectos secundarios limitados.
Especialistas del área destacan que la inmunoterapia busca potenciar la capacidad natural del sistema inmunológico para identificar y destruir células cancerosas. Sin embargo, estas células pueden evadir las defensas del organismo, lo que dificulta su eliminación sin intervención médica.
Entre los enfoques más utilizados se encuentran las terapias CAR-T, que modifican células inmunitarias del propio paciente para atacar el cáncer, y los inhibidores de puntos de control inmunitario, que bloquean mecanismos que permiten a las células tumorales “ocultarse” del sistema inmune. Estas técnicas ya se aplican en distintos tipos de cáncer y fueron reconocidas con el Premio Nobel de Medicina en 2018.
Pese a los avances, los especialistas advierten que las terapias aún tienen limitaciones. Las CAR-T muestran menor eficacia en tumores sólidos, que representan la mayoría de los diagnósticos, mientras que los inhibidores de puntos de control no funcionan en todos los pacientes y pueden generar efectos secundarios en distintos órganos.
Actualmente, entre el 20% y el 40% de los pacientes responden a estos tratamientos, lo que impulsa nuevas líneas de investigación para mejorar su efectividad. Entre ellas se estudian combinaciones con radioterapia, cambios en la dieta, medicamentos ya existentes como las estatinas y el desarrollo de terapias personalizadas.
En paralelo, avanzan las investigaciones en vacunas contra el cáncer, diseñadas para entrenar al sistema inmunológico a reconocer proteínas específicas de cada tumor. Algunos ensayos iniciales ya muestran respuestas positivas y periodos prolongados sin recurrencia de la enfermedad.
Los investigadores coinciden en que el campo de la inmunoterapia se encuentra en un punto de inflexión, con avances que abren la posibilidad de tratamientos menos invasivos y más personalizados, aunque todavía con desafíos importantes en términos de acceso, costos y eficacia generalizada.
Fuente: BBC


