Inicia cumbre de la CELAC en Honduras en medio de las tensiones arancelarias 

En la IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebra en Honduras, 11 presidentes de la región buscan respuestas a los aranceles impuestos por EE. UU. Mientras tanto, China aprovecha la oportunidad para reforzar sus relaciones con América Latina.

La IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se lleva a cabo en Honduras, se desarrolla en un contexto de alta tensión comercial. La cita cuenta con la participación de 11 presidentes de los 33 países miembros, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Claudia Sheinbaum de México y Gustavo Petro de Colombia. Mientras los mandatarios se reúnen para abordar los desafíos comunes de la región, China ha identificado la cumbre como una oportunidad clave para estrechar lazos con América Latina, especialmente en el contexto de la guerra comercial liderada por el presidente estadounidense Donald Trump.

Este foro de alto nivel tiene lugar solo una semana después de que Trump implementará aranceles más estrictos de lo esperado, lo que ha generado una notable inestabilidad económica en la región. En respuesta a estos aranceles, el gobierno mexicano ha propuesto diversificar los mercados comerciales de la región, buscando abrir más posibilidades para los países latinoamericanos más allá de los mercados tradicionales. “Debemos tener mayores pláticas para la integración y ayudarnos entre nosotros”, afirmó Sheinbaum, haciendo un llamado a la unidad regional.

Aunque la cumbre cuenta con la presencia de destacados líderes regionales, como el presidente de Brasil, Lula da Silva, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, otros países han enviado representantes de alto rango, como ministros de Relaciones Exteriores. Este grupo se enfrenta a una situación crítica debido a los aranceles impuestos por EE. UU. a varios países de la región, que han sacudido los mercados y afectado las economías locales.

La presidenta hondureña Xiomara Castro inauguró la cumbre, que se extenderá por todo el día, y se espera que durante el evento se logren importantes acuerdos sobre cooperación y estrategias económicas. Sin embargo, la cita también ha estado marcada por la activa participación de China, que desde el lunes ha sostenido reuniones bilaterales con delegaciones de 15 países de la región. La gran potencia asiática busca capitalizar la creciente insatisfacción de los países latinoamericanos con las políticas comerciales de EE. UU.

China planea organizar una conferencia ministerial entre la Celac y el país asiático el próximo 13 de mayo en Pekín, donde el presidente Xi Jinping se presentará para ofrecer su respaldo y continuar promoviendo relaciones de “pleno respeto y mutuo beneficio” con los países de la región. De acuerdo con fuentes diplomáticas, la delegación china ha tenido conversaciones con naciones como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Venezuela y Uruguay, entre otras.

El académico y exdiplomático panameño, Julio Yao, destacó que China está trabajando para fortalecer su presencia en América Latina, buscando hacerlo en un plano de igualdad y respeto mutuo. En un contexto de incertidumbre comercial, China busca posicionarse como un socio confiable que promueve el libre comercio, algo que ha sido bien recibido por algunos países latinoamericanos.

Para algunos analistas, los recientes aranceles impuestos por EE. UU. han dejado la mesa servida para que China gane terreno en la región. “Es un regalo de Estados Unidos”, afirmó Francisco Belaunde, analista peruano de relaciones internacionales. La medida de Trump ha generado un fuerte descontento en América Latina, que ahora se ve obligada a buscar alternativas comerciales más allá de su tradicional socio norteamericano.

De los países asistentes, Brasil, México y Colombia se presentan como actores clave en la discusión, dada su influencia económica y política. La capacidad de estos países para enfrentar los aranceles y encontrar soluciones comunes será fundamental para determinar el rumbo de la región en los próximos meses. “Lo fundamental es que estarán los tres principales países de la región, que tienen la capacidad de enfrentar el tema de los aranceles”, afirmó Francisco Rojas, rector de la Universidad para la Paz de Costa Rica.

La Cumbre de la Celac ha demostrado ser un espacio crucial para discutir los retos globales que enfrenta América Latina. A pesar de que solo una decena de presidentes están presentes, el hecho de que los tres países más grandes de la región están representados implica un posible punto de inflexión para la cooperación regional. En ese sentido, esta cumbre puede ser un momento clave para iniciar un diálogo abierto sobre cómo abordar los desafíos globales de manera unificada.

La participación de la Argentina de Javier Milei, que se ha distanciado de los temas de integración regional, también será relevante en las conversaciones. Aunque no se espera que el país envíe a su presidente, la representación diplomática en la cumbre subraya la importancia que el gobierno argentino le otorga al foro, pese a sus diferencias políticas con otros miembros.