Un incendio forestal descontrolado ha azotado la Bahía de Asunción, afectando severamente la región. Con más de 130 familias evacuadas y 45 personas atendidas por inhalación de humo, el desastre continúa en expansión. En el transcurso del domingo, los bomberos siguen luchando contra los focos activos que persisten en la Costanera Norte, una zona cercana a la Reserva Ecológica Banco San Miguel.
El fuego, que comenzó el sábado, ha consumido alrededor de siete casas y aproximadamente 45 hectáreas de vegetación. El capitán Ray Mendoza, portavoz del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP), explicó que la fuerza del viento ha complicado enormemente las tareas de extinción. Las altas temperaturas, que superan los 40 grados Celsius, también han generado condiciones adversas para los equipos de rescate.

El incendio se está extendiendo hacia áreas residenciales, incluyendo el Club Nacional de Regatas El Mbiguá. En las inmediaciones se encuentra el barrio Banco San Miguel, un asentamiento precario dentro de la reserva. Debido a los riesgos, al menos 135 familias fueron evacuadas, incluyendo a 45 niños. La situación también ha dejado 45 personas afectadas por el humo, de las cuales 15 fueron trasladadas a hospitales.
El equipo de bomberos, conformado por 60 voluntarios, sigue intentando contener el fuego mientras enfrentan vientos que complican su avance. La situación se ha vuelto aún más alarmante debido a la presencia de focos de incendio que reavivaron en la misma zona el domingo. Afortunadamente, aún no se registran víctimas fatales, pero los daños materiales continúan aumentando.
En respuesta a la magnitud de la emergencia, el Ejército Paraguayo ha desplegado maquinaria pesada para ayudar en las labores de contención. La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y la Armada Paraguaya también están colaborando en la zona. Además, las autoridades municipales han tomado medidas preventivas, como el cierre temporal del tráfico vehicular en la avenida Costanera debido a la baja visibilidad causada por la densa humareda.

Por otro lado, el director de Prevención de Incendios de la Municipalidad de Asunción, Alejandro Buzó, declaró que el incendio no ha sido accidental, sino provocado de manera deliberada. Según Buzó, personas con los rostros cubiertos fueron vistas saliendo de áreas donde se originaron los incendios, lo que sugiere que estos fueron encendidos de forma premeditada. Ante esta sospecha, ya se ha solicitado al Ministerio Público que abra una investigación por los daños y el riesgo generado a la seguridad pública.
El impacto ambiental y las pérdidas materiales son solo una parte de los problemas que enfrenta Asunción. Los bomberos siguen trabajando bajo condiciones extremas para sofocar los focos y evitar que el fuego se propague aún más. La situación está lejos de ser controlada, y los esfuerzos de las autoridades continúan siendo esenciales para mitigar los efectos de este desastre.
Las autoridades locales han subrayado la importancia de que la ciudadanía permanezca alerta y siga las instrucciones de evacuación en caso de que la situación empeore. Se espera que el clima de alta temperatura y viento siga complicando las tareas de extinción, mientras que las investigaciones avanzan para esclarecer la causa de los incendios.


