Un voraz incendio afectó la ciudad japonesa de Oita a última hora del martes, dejando como saldo al menos un fallecido y 170 edificios dañados, según informó el gobierno local este miércoles.
Bomberos locales y equipos de emergencia trabajaban intensamente para contener las llamas, que se extendían hacia una montaña boscosa próxima, complicando las labores de extinción.
Imágenes difundidas mostraban a los bomberos combatiendo el fuego con mangueras, mientras vecinos eran trasladados a centros de evacuación improvisados para protegerlos del avance del incendio.
“El fuego se elevaba hasta el cielo, tiñéndose de rojo. El viento era fuerte y nunca imaginé que se extendería tanto”, relató un residente a la emisora pública NHK.
Otro vecino describió la escena: “Estaba temblando de miedo. Nunca había visto una columna de fuego como esa”.
El gobierno regional confirmó la muerte de una persona, sin ofrecer más detalles, aunque medios locales indicaron que policías encontraron el cuerpo de un hombre de 76 años desaparecido en su vivienda.
Hasta el momento, 188 personas fueron evacuadas de sus hogares para garantizar su seguridad, mientras las autoridades trabajan para minimizar el impacto del desastre.
El alcalde Shinya Adachi visitó la zona afectada y aseguró que la situación podría estar bajo control si se logra extinguir el foco principal del incendio durante la jornada del miércoles, aunque advirtió que podrían pasar varios días antes de su completa extinción.
Según NHK, las condiciones secas, la escasez de lluvias y la alta concentración de viviendas de madera facilitaron la rápida propagación del fuego, dificultando las operaciones de contención.
El gobierno de la prefectura de Oita estableció una oficina especial para centralizar la información y coordinar la respuesta ante la emergencia.
En paralelo, la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres del Ministerio del Interior envió personal especializado para reforzar las labores de control y asistencia en la zona afectada.
Por último, tras la solicitud del gobernador, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas de Autodefensa desplegaron helicópteros para supervisar la región desde el aire y colaborar en las tareas de combate al incendio, asegurando un apoyo integral en la emergencia.


