Honduras y EE.UU. alcanzan acuerdo para renovar tratado de extradición

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, anunció este martes un acuerdo con Estados Unidos para continuar el tratado de extradición entre ambos países. La noticia llega a menos de dos semanas de la expiración del tratado y tras denuncias de "injerencias" por parte del gobierno estadounidense.

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, confirmó este martes que su gobierno alcanzó un acuerdo con la administración estadounidense para renovar el tratado de extradición, que había estado bajo revisión en las últimas semanas. La noticia se da a tan solo diez días de que el tratado expirará, una situación que había generado gran expectación tras las denuncias de la mandataria sobre las “injerencias” de Estados Unidos en los asuntos internos de Honduras.

Castro utilizó su cuenta oficial de X (anteriormente Twitter) para informar sobre el acuerdo alcanzado, subrayando que el tratado seguirá vigente con “salvaguardas necesarias” para garantizar su implementación de forma “objetiva” y sin poner en riesgo la soberanía de Honduras.

Este acuerdo se produce después de una tensa serie de declaraciones por parte de la presidenta, quien en agosto pasado denunció la validez del tratado de extradición que data de principios del siglo XX. En esa oportunidad, Castro había argumentado que la relación con Estados Unidos estaba siendo influenciada por factores externos que ponían en peligro la autonomía del país. La presidenta reaccionó especialmente a las críticas de la embajadora de EE.UU. en Tegucigalpa, Laura Dogu, quien expresó preocupaciones sobre la visita de altos oficiales hondureños a Venezuela, un país con el que EE.UU. tiene severas tensiones diplomáticas.

El malestar se produjo cuando la embajadora Dogu mostró su incomodidad respecto a un encuentro entre el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, General Roosevelt Hernández, y el Ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, sancionado por Estados Unidos. Esta reunión ocurrió en el marco de un evento deportivo militar, lo que fue interpretado como una señal de acercamiento entre las dos naciones en un contexto de tensiones internacionales.

Sin embargo, tras las negociaciones recientes con Washington, Castro ha insistido en que la nueva versión del tratado incluye garantías para preservar la integridad de las Fuerzas Armadas hondureñas y su rol esencial en la defensa de la soberanía del país. La presidenta también destacó la importancia de mantener la paz y de garantizar la seguridad durante el proceso electoral que se avecina en 2024, donde se celebrarán tanto comicios primarios como generales.

Por su parte, el canciller hondureño, Eduardo Enrique Reina, defendió el tratado y reiteró que el gobierno de Honduras había denunciado previamente el tratado por la preocupación de que se pudiera utilizar de manera política, sobre todo en un año electoral. Las próximas elecciones primarias están programadas para el 9 de marzo de 2024, mientras que las generales se celebrarán el 30 de noviembre.

Reina aclaró que, aunque la extradición es una herramienta “muy importante” para combatir el crimen organizado, la preocupación de la administración Castro era que el tratado pudiera ser mal utilizado con fines electorales, algo que el gobierno de Honduras consideraba inaceptable. No obstante, el acuerdo alcanzado con Estados Unidos parece haber resuelto, al menos temporalmente, estas inquietudes.

De acuerdo con analistas, este acuerdo refleja la complejidad de las relaciones internacionales entre países con enfoques diferentes sobre la soberanía, la cooperación en temas de seguridad y los derechos humanos. Mientras que para Estados Unidos la extradición es una herramienta clave en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, para muchos en Honduras, las posibles implicaciones políticas del tratado y su aplicación durante un periodo electoral preocupan profundamente.