Honduras rumbo a las urnas: cierre de campaña con acusaciones de fraude y presencia de misiones internacionales

Los tres principales candidatos presidenciales cerraron sus campañas con fuertes señalamientos mutuos, mientras misiones internacionales supervisan los comicios del 30 de noviembre para garantizar un proceso transparente. Más de seis millones de hondureños están convocados a votar en elecciones que renovarán la Presidencia, el Congreso y las alcaldías.

Honduras se prepara para unas elecciones altamente polarizadas, con los candidatos Salvador Nasralla (Partido Liberal), Nasry Asfura (Partido Nacional) y Rixi Moncada (Libre) enfrentando una disputa marcada por acusaciones cruzadas de fraude y manipulación política.

La candidata oficialista Rixi Moncada defendió su proyecto como la continuidad del modelo impulsado por el expresidente Manuel Zelaya, describiendo los comicios como un enfrentamiento entre “el modelo de la oligarquía y el modelo socialista democrático”.

Nasry Asfura, empresario y representante del Partido Nacional, hizo un llamado a la participación masiva de los votantes, instando a acudir “con firmeza, con valor, con coraje, sin miedo”, y rechazó lo que calificó de “ideologías fracasadas” asociadas al oficialismo.

Salvador Nasralla, conductor de televisión e ingeniero, canceló su acto de cierre en Tegucigalpa tras denunciar presuntas agresiones a una caravana de seguidores, responsabilizando al partido Libre de los incidentes y acusando a Moncada de comprar voluntades y manipular apoyos internacionales.

Los tres aspirantes expresaron preocupaciones sobre posibles intentos de influir en el resultado. Nasralla y Asfura alertaron sobre la posibilidad de uso indebido de fuerzas militares, mientras Moncada señaló que sus rivales cuentan con el respaldo del “poderoso sector económico que derrocó a Zelaya”.

La tensión política se intensificó tras un accidente de tránsito que involucró un camión con simpatizantes de los partidos Nacional y Liberal en Colinas, Santa Bárbara, que dejó ocho muertos y 50 heridos, según informó la policía. Se abrió una investigación para determinar las causas del siniestro.

En paralelo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) inició el traslado del material de votación hacia los 18 departamentos del país, bajo custodia militar y supervisión estricta, cumpliendo con la legislación vigente y las medidas de seguridad necesarias para proteger el proceso electoral.

Más de seis millones de hondureños están habilitados para participar en estos comicios, que además de renovar la Presidencia, definirán la composición del Congreso y las alcaldías a nivel nacional.

El candidato electo asumirá funciones el 27 de enero de 2026, reemplazando a Xiomara Castro, primera mujer en ocupar la Presidencia de Honduras, quien concluirá su mandato de cuatro años.

La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo electoral. La Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) desplegaron misiones de observación para supervisar la jornada y garantizar transparencia en el proceso.

Nueve congresistas de Estados Unidos siete republicanos y dos demócratas también estarán presentes para monitorear los comicios, lo que refleja la preocupación internacional ante un ambiente de alta polarización y desconfianza política.