Un insólito episodio ocurrido en Borgo Virgilio, en la provincia italiana de Mantua, salió a la luz tras revelarse que un hombre intentó renovar el documento de identidad de su madre fallecida usando un elaborado disfraz para no perder el cobro mensual de su pensión.
El hecho, que tuvo lugar el pasado 11 de noviembre pero fue divulgado recién en los últimos días por la prensa local, involucra a un enfermero de 57 años que llegó al ayuntamiento vestido y maquillado para hacerse pasar por la mujer.
Según los reportes oficiales, el hombre se presentó ante los funcionarios con una peluca, uñas pintadas, maquillaje, pendientes y un collar de perlas, asegurando ser Graziella Dall’Oglio, su madre, a quien habría estado suplantando.
El intento de engaño no convenció a los empleados municipales. Su comportamiento, la apariencia poco natural y algunas inconsistencias en los datos aportados despertaron sospechas inmediatas.
Ante la escena, los funcionarios contactaron a la Policía local para verificar la identidad de la persona. Los agentes confirmaron rápidamente que se trataba del hijo de la mujer que él decía ser.
Tras ser descubierta la impostura, los efectivos se trasladaron al domicilio del sospechoso para continuar con la investigación y verificar el estado de la madre, cuya renovación de documento estaba en trámite.
Al ingresar a la vivienda, los uniformados encontraron el cuerpo momificado de la mujer, presuntamente oculto durante aproximadamente tres años. La Policía sospecha que el hombre mantuvo el cadáver para seguir cobrando su pensión.
La noticia adquirió mayor notoriedad luego de que el diario Il Corriere della Sera difundiera la fotografía tipo carné que el hombre pretendía utilizar como parte del trámite de renovación.
Las autoridades describieron el caso como uno de los episodios más sorprendentes y perturbadores registrados en la región en los últimos años, debido al nivel de planificación y a la gravedad de los delitos implicados.
El acusado enfrenta ahora una serie de cargos, entre ellos ocultación de cadáver, suplantación de identidad, estafa a la Seguridad Social y falsificación documental, delitos que podrían acarrearle penas de cárcel.
Los investigadores continúan recopilando información para determinar con precisión el momento de la muerte de la mujer y si el procesado actuó solo o contó con apoyo externo en algún momento.


