Hezbollah se opone a la extensión del alto el fuego con Israel y advierte sobre posibles nuevas confrontaciones

El líder de Hezbollah, Naim Qasem, rechazó la extensión del alto el fuego negociado entre Israel y el grupo libanés, exigiendo la salida inmediata de las tropas israelíes del sur del Líbano. Mientras tanto, la tensión persiste en la región.

El 29 de enero, Naim Qasem, secretario general de Hezbollah, rechazó la extensión del alto el fuego entre su grupo y las fuerzas israelíes, que había sido anunciada por Estados Unidos. En un discurso transmitido por la cadena Al Manar, Qasem exigió la retirada inmediata de las tropas israelíes del sur del Líbano, subrayando que no aceptaba una prórroga ni siquiera por un día más. “Israel debe retirarse tras cumplirse los 60 días de tregua inicialmente acordados”, afirmó.

El acuerdo original, negociado en noviembre de 2024 por Estados Unidos y Francia, ponía fin a 14 meses de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, estableciendo un plazo de 60 días para la retirada israelí del sur del Líbano y el repliegue de Hezbollah al norte del río Litani. Sin embargo, el gobierno israelí justificó su permanencia, alegando que el Líbano no ha cumplido con su parte del acuerdo, que incluye la eliminación de la presencia armada de Hezbollah en la región.

La Casa Blanca anunció el 28 de enero que la tregua se extendió hasta el 18 de febrero para facilitar las negociaciones sobre la liberación de prisioneros libaneses capturados en el conflicto de 2023. A pesar de esta medida, el conflicto sigue siendo un desafío para la región.

El presidente libanés, Joseph Aoun, quien asumió una postura crítica hacia Hezbollah, fue parte del diálogo que condujo a la extensión del alto el fuego. El acuerdo para prolongar la tregua se alcanzó tras largas horas de negociaciones secretas, en las cuales se buscó frenar la violencia y permitir la recuperación de los territorios afectados.

La situación sigue siendo crítica en el sur del Líbano, donde las tensiones entre Hezbollah e Israel no cesan. El Ministerio de Salud libanés informó el pasado domingo sobre 22 muertos y más de 100 heridos, la mayoría civiles que intentaban regresar a sus hogares. Mientras tanto, el ejército israelí admitió haber disparado “tiros de advertencia” en varias áreas, pero no especificó si estos incidentes fueron responsables de las víctimas.

Qasem criticó a Estados Unidos y las Naciones Unidas por lo que consideró un retraso en la retirada israelí, calificando a Israel de “criminal de guerra” por las operaciones militares que resultaron en miles de muertos y heridos en Líbano entre septiembre y diciembre de 2024. Durante este período, las fuerzas israelíes intensificaron sus ataques, a pesar de la tregua.

El líder de Hezbollah defendió la resistencia de su grupo, considerándola un pilar esencial para enfrentar lo que él describió como una ocupación israelí. En su discurso, también cuestionó el silencio de los líderes políticos libaneses ante lo que consideró una violación del alto el fuego y reiteró que la ocupación israelí representa una agresión contra la soberanía del Líbano, que debe ser resistida.

Este conflicto se enmarca dentro de una larga serie de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, un grupo respaldado por Irán que combina actividades políticas, sociales y militares. La última escalada de violencia comenzó tras los ataques de Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023, lo que llevó a Hezbollah a lanzar una campaña en solidaridad con los palestinos.

A raíz de los recientes enfrentamientos, miles de libaneses desplazados buscan regresar a sus pueblos en la región fronteriza, aunque las autoridades advierten que la zona aún no es segura. El primer ministro libanés, Najib Mikati, destacó que la prórroga de la tregua fue acordada con la mediación de Estados Unidos y señaló que el objetivo sigue siendo alcanzar un alto el fuego duradero que garantice la seguridad de los civiles y permita el retorno de las comunidades desplazadas.

Mientras las negociaciones continúan, la situación sigue siendo volátil, y la comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos, conscientes de que la estabilidad en la región del sur del Líbano es crucial para la paz en toda la región del Medio Oriente.