El grupo Hamás entregó este sábado a tres rehenes israelíes a la Cruz Roja en un evento realizado en Deir el-Balah, ubicado en el centro de Gaza. Esta acción forma parte del quinto intercambio en la tregua negociada con Israel. Los tres hombres, que habían sido secuestrados durante la incursión del 7 de octubre de 2023, lucían visiblemente afectados por más de un año de cautiverio, con rostros demacrados, delgadez extrema y signos de envejecimiento prematuro.
Los rehenes entregados son Ohad Ben Ami, de 56 años, quien fue capturado junto a su esposa, Raz Ben Ami, liberada en noviembre; Eli Sharabi, de 52 años, quien perdió a su esposa y dos hijas en el ataque de Hamás en el kibutz Beeri; y Or Levy, de 34 años, secuestrado durante el festival Nova. Los tres fueron tomados como rehenes en el ataque del 7 de octubre, uno de los episodios más sangrientos y devastadores en el conflicto entre Israel y Hamás.

En la ceremonia, que fue retransmitida en vivo por Al Jazeera, los tres rehenes, escoltados por milicianos de las Brigadas al Qassam, brazo armado de Hamás, subieron a un escenario frente a una multitud de gazatíes. Durante sus intervenciones, hablaron en hebreo y pidieron al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que no detuviera el alto el fuego y facilitará la continuidad de los intercambios de prisioneros.

El evento se desarrolló en una plaza rodeada de casas, una diferencia notable respecto a las entregas previas que se habían realizado entre ruinas. En el fondo del escenario, un cartel con un puño levantado y la bandera palestina, junto a la frase “Nosotros somos el diluvio, nosotros somos el día siguiente”, transmitía un mensaje claro de resistencia. También se observó una imagen de Netanyahu dentro de un triángulo rojo, símbolo comúnmente asociado a las amenazas de Al Qassam.
Por primera vez, los rehenes fueron escoltados por efectivos de Al Qassam, en lugar de la “unidad de la sombra”, que en ocasiones anteriores se encargó de supervisar la detención de los cautivos. Esta medida subraya la relevancia simbólica de la entrega y el control que Hamás ejerce sobre el proceso de intercambio.
Tras la ceremonia, los tres rehenes fueron entregados a personal de la Cruz Roja, que los trasladó en vehículos de la organización humanitaria hacia territorio israelí. Esta acción forma parte de un acuerdo mayor que incluye la liberación de 183 prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes, de los cuales 111 son gazatíes arrestados tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
El intercambio, que se celebra como un avance en el proceso de liberación de rehenes, también pone de relieve las tensiones inherentes al conflicto. Mientras que para Hamás es una victoria simbólica, al mismo tiempo genera un profundo debate sobre las implicaciones humanitarias y políticas de tales intercambios.
En el contexto de la tregua, ambas partes han intercambiado prisioneros en varios episodios, pero la continuidad de estos acuerdos depende de los esfuerzos diplomáticos y las decisiones de los líderes internacionales. Las demandas de Hamás, expresadas en los discursos de los rehenes liberados, refuerzan el papel crucial del alto al fuego y la necesidad de mantener los intercambios como parte de una posible resolución a largo plazo del conflicto.


