El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha emitido una condena firme contra la decisión del presidente de Paraguay, Santiago Peña, de trasladar la embajada de su país a Jerusalén. El movimiento islamista califica este paso como una “violación de los derechos del pueblo palestino a su tierra y su capital eterna”.
La controversia sobre Jerusalén como la capital de Israel ha sido un tema central en la política internacional durante décadas. Hamás se ha pronunciado en contra del movimiento de Paraguay, asegurando que este acto infringe tanto el derecho internacional como las resoluciones de la ONU, que consideran Jerusalén como parte de los territorios palestinos ocupados.
El comunicado de Hamás subraya que este traslado refuerza las acciones de Israel, un país al que el grupo califica como “la criminal entidad sionista”. Además, se denuncia que esta medida está en línea con las políticas de ocupación israelí en Palestina, las cuales, según Hamás, buscan eliminar la soberanía palestina.
Hamás también solicita que Paraguay revierta su decisión y abogue por los valores de humanidad, justicia y ley. El movimiento islámico insta a las autoridades paraguayas a posicionarse a favor de la causa palestina, que consideran es atacada por Israel a través de políticas de violencia y genocidio.
El traslado de la embajada paraguaya fue inaugurado el jueves por el presidente Peña y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quienes celebraron el evento como un “día histórico”. Peña, en su discurso, destacó la importancia del gesto, describiendo el traslado como una reafirmación de los lazos de amistad y cooperación entre Paraguay e Israel, países que, según él, comparten una relación especial.

Por su parte, Netanyahu utilizó la ocasión para reafirmar la postura israelí sobre Jerusalén, calificando a la ciudad como la “capital eterna” de Israel. Su declaración refuerza la posición de su gobierno en un tema que ha sido objeto de controversia en el escenario global, con muchos países apoyando a Palestina en su reclamo sobre Jerusalén Este.
El presidente paraguayo expresó que el traslado de la embajada a Jerusalén se enmarca dentro de una política exterior que busca fortalecer la relación con Israel y seguir el ejemplo de otras naciones que han hecho movimientos similares en los últimos años, como Estados Unidos y Guatemala.
A pesar de las celebraciones en Israel, la decisión de Paraguay ha generado una oleada de reacciones en América Latina y el mundo árabe. En varios países de la región, incluyendo aquellos que han mantenido una postura crítica hacia las políticas de Israel, se ha rechazado el traslado de embajadas a Jerusalén, defendiendo los derechos de los palestinos a su territorio y a la capital compartida.
La situación en Jerusalén sigue siendo uno de los puntos más sensibles y disputados en el conflicto israelo-palestino, y este movimiento de Paraguay podría ser un nuevo factor en la ya compleja relación entre Oriente Medio y América Latina. Mientras que Israel celebra este respaldo diplomático, la comunidad internacional continúa dividida sobre la mejor manera de resolver la disputa por Jerusalén y la causa palestina.
La postura de Hamás, así como la de otros actores del mundo árabe y musulmán, sigue siendo contraria a cualquier reconocimiento de Jerusalén como la capital exclusiva de Israel, y continúan exigiendo que la ciudad sea compartida como la capital de un futuro Estado palestino.


