En un nuevo pronunciamiento sobre el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido el 10 de mayo de 2022 en Colombia, el presidente colombiano, Gustavo Petro reafirmó que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue el principal responsable del crimen. Durante el Consejo de Ministros del pasado martes, Petro se refirió al caso de forma contundente, subrayando la vinculación de Marset con el asesinato de Pecci, quien en ese momento investigaba el tráfico de drogas y los vínculos con el lavado de activos en Paraguay y la región.
Petro recordó que el caso había sido inicialmente manejado por el fiscal colombiano Mario Burgos, quien según el presidente, retiró a Marset de la investigación, lo que habría entorpecido el avance del proceso. Esta intervención de Burgos fue duramente criticada por el mandatario, quien sugirió que existieron razones extrañas detrás de la decisión de mantener al narcotraficante fuera del caso.
El presidente también mencionó que el narcotraficante uruguayo Marset tiene conexiones con el narco colombiano Julio Lozano Pirateque, en Dubái, lo que podría haber dado pie a una serie de intereses criminales que van más allá del asesinato del fiscal Pecci. Además, Petro sugirió que Marset y otros narcotraficantes estaban involucrados en la disputa por el control de las minas de esmeraldas en Colombia, lo cual habría sido otro factor motivador detrás del crimen.
“¿Por qué la muerte de Pecci, paraguayo, quedó en manos del fiscal Burgos?”, cuestionó Petro. “Y el fiscal Burgos sacó al asesino del proceso, que es el narcotraficante Marset, socio del narco colombiano Julio Lozano Pirateque en Dubái, quien quiere matar al presidente de la república”, agregó el presidente, subrayando la falta de avances en la justicia en un caso de tan alta relevancia internacional.
Las palabras de Petro dejaron en evidencia las tensiones internas dentro del sistema judicial colombiano. El mandatario expresó su incomodidad con ciertos nombramientos en el fiscalía, particularmente con la permanencia del fiscal Burgos al frente de casos cruciales como el asesinato de Pecci.
Además de señalar a Marset, Petro también mencionó al clan Insfrán, una poderosa organización criminal vinculada al narcotráfico en la región. Este grupo fue señalado previamente por las autoridades paraguayas en el marco de la operación A Ultranza PY, la cual descubrió una red de tráfico de drogas y lavado de activos que conectaba varios países de América Latina, entre ellos Colombia.
El narco uruguayo Sebastián Marset ya había sido señalado en investigaciones anteriores como el mandante del crimen de Pecci, con base en las declaraciones de Francisco Luis Correa Galeano, considerado el cerebro detrás del asesinato. Marset, según las autoridades, sería el responsable de organizar el asesinato en Barú, Colombia, durante una operación que buscaba frenar las investigaciones del fiscal paraguayo.
El crimen de Marcelo Pecci, que sacudió a toda la región, se ha convertido en un punto de quiebre para la lucha contra el narcotráfico en América Latina. Con este nuevo pronunciamiento, Petro vuelve a poner de relieve la falta de colaboración y avances en el sistema judicial colombiano, cuestionando el papel de algunas autoridades en la resolución de casos tan sensibles.


