La Secretaría de Salud de México confirmó el primer caso humano de gusano barrenador en el estado de Querétaro, una infección provocada por larvas que se desarrollan en heridas abiertas y se alimentan de tejido vivo.
El caso corresponde a un adulto mayor atendido en una clínica de Ocotitlán, en condición vulnerable y con lesiones en las piernas, lo que facilitó la infestación. La paciente, según autoridades, fue trasladada al Hospital General de Cadereyta, donde recibió tratamiento con limpieza de heridas y medicamentos antiparasitarios. Fue dada de alta el 1 de mayo, aunque continúa bajo seguimiento médico.
El parásito, identificado como Cochliomyia hominivorax, es transmitido por una mosca que deposita huevos en heridas o mucosas. Al eclosionar, las larvas penetran en la piel y pueden provocar dolor intenso, infecciones severas, necrosis e incluso la muerte si no se trata a tiempo.
Autoridades sanitarias y agropecuarias iniciaron operativos para detectar posibles focos de infección, ya que no se habían registrado previamente casos en animales en la zona. El objetivo es determinar el origen del contagio y evitar nuevos episodios.
Aunque la infección en humanos es poco frecuente, especialistas advierten que puede ser grave. Los síntomas incluyen inflamación, fiebre, secreción y presencia visible de larvas en la piel. El tratamiento requiere intervención médica inmediata y, en algunos casos, procedimientos para extraer los parásitos.
El brote ocurre en medio de un aumento de casos en animales. Más de 400 infecciones por gusano barrenador se han reportado en lo que va del año en México, lo que llevó a reforzar campañas de control por parte de la Secretaría de Agricultura y el SENASICA, especialmente en regiones del norte del país.


