Este fin de semana, las autoridades peruanas realizaron un contundente operativo en contra de la minería ilegal, destacando el esfuerzo por frenar una de las principales amenazas para el medio ambiente y la economía formal del país. En esta intervención, a cargo de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), se incautaron más de 5.000 toneladas de oro sin procesar, además de una importante cantidad de insumos químicos utilizados para el tratamiento de minerales. El operativo, llevado a cabo en el parque industrial La Esperanza, en Trujillo, en la región de La Libertad, también incluyó la intervención de 12 plantas procesadoras de minerales.
Más de 100 fiscalizadores participaron en esta intervención, procedentes de distintas regiones del país, incluyendo Piura, Lambayeque, Chimbote, Chiclayo, Paita, Salaverry y Lima. Estas acciones contaron con el apoyo de la Dirección de Medio Ambiente (DIRMEAMB) y la Dirección Antidrogas (DIRANDRO) de la Policía Nacional del Perú, así como con la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA), enfocándose en verificar la legalidad de las operaciones de las plantas procesadoras.
Una de las principales razones para el operativo fue comprobar que las empresas estuvieran registradas en el Registro Único de Contribuyentes (RUC), verificando su declaración de locales, emisión de comprobantes de pago y guías de remisión, entre otras normativas. Durante las inspecciones, se detectaron irregularidades en dos locales que no contaban con las autorizaciones correspondientes para operar, encontrando incluso un cargamento de mineral aurífero que, según las investigaciones preliminares, estaba siendo procesado con fines de exportación.

Además de las toneladas de oro, el operativo también resultó en la incautación de grandes cantidades de insumos químicos cruciales para el procesamiento de minerales, como hidróxido de sodio, óxido, hidróxido de calcio y ácido nítrico. Estos productos, aunque esenciales para la minería, representan un alto riesgo ambiental cuando no se manejan con las debidas precauciones, ya que pueden contaminar las fuentes de agua y el suelo.
El control de la ruta de Pataz a Trujillo fue otro de los aspectos clave del operativo. Más de 300 camiones de carga pesada que transitaban por esta importante vía fueron inspeccionados, logrando detener el transporte de materiales no declarados y detectar prácticas ilegales en el proceso de minería.
Víctor Mejía, Superintendente Nacional de la SUNAT, estuvo al frente del operativo y enfatizó que estas acciones forman parte de una estrategia nacional para combatir la minería informal, una de las actividades ilegales más persistentes en el país. Mejía destacó que estos operativos no se limitan a la región de La Libertad, sino que continuarán en diversas zonas del país con el objetivo de desarticular las redes ilegales que operan en el sector minero.
En los últimos años, Perú ha realizado varios operativos similares en diferentes zonas del país, como la carretera Trujillo-Pataz, Nasca, Piura, Chimbote y recientemente en enero de este año, en Chala, Arequipa. Estas intervenciones han permitido a las autoridades incautar grandes cantidades de oro y otros materiales de valor, lo que demuestra la magnitud del desafío que enfrenta el país en términos de minería ilegal.
La minería informal no solo afecta la economía formal, sino que también tiene un impacto negativo en el medio ambiente. La extracción de oro sin procesar, también conocido como oro bruto, no solo carece de control estatal, sino que el uso de químicos sin las debidas medidas de seguridad puede generar una contaminación irreversible en las zonas afectadas. Estos minerales, extraídos sin el debido tratamiento, terminan siendo procesados en condiciones precarias, lo que aumenta los riesgos de daño ambiental y de salud pública.
El oro sin procesar que se incautó en el operativo del fin de semana es solo una pequeña muestra del volumen de este mineral que es extraído ilegalmente cada año en Perú. La falta de regulaciones y el control estatal insuficiente permiten que la minería ilegal se expanda, alimentada por la demanda internacional del metal precioso.
Con este importante golpe a la minería ilegal, las autoridades peruanas buscan enviar un mensaje claro a las redes ilegales que operan en el país: la lucha contra la minería informal es una prioridad del gobierno y continuarán fortaleciendo los operativos para desmantelar estas actividades ilícitas.


