El Gobierno de Ecuador informó que “no existen condiciones para continuar con el proceso de diálogo” con los movimientos indígenas de Imbabura, epicentro de las protestas, tras haber acordado el pasado miércoles una tregua temporal.
Según el Ministerio de Gobierno, el proceso de negociación se detuvo ante “las pretensiones e imposiciones establecidas por ciertos sectores de organismos y movimientos indígenas”, que alteran los términos previamente acordados.
La cartera de Estado explicó que “estas exigencias cambian los actores involucrados en el diálogo y vulneran los compromisos construidos con responsabilidad y buena fe en encuentros anteriores”, sin detallar los supuestos nuevos pedidos.
Además, el Ministerio señaló que “las vías no han sido despejadas“, los manifestantes “mantienen acciones violentas” y, por tanto, “no se ha cumplido con lo acordado”.
“El Gobierno no aceptará presiones ni chantajes; actuará con firmeza dentro del marco de la ley para garantizar los derechos de la mayoría de los ecuatorianos que quieren vivir en paz”, indicó la institución en su comunicado.
El pasado miércoles, el ministro del Interior, John Reimberg, se reunió con representantes de la Unión de Organizaciones Campesinas Indígenas de Cotacachi (Unorcac) y la Federación de los Pueblos Kichwa de la Sierra Norte del Ecuador (FICI) en Otavalo, Imbabura, y anunciaron un cese de las protestas y el inicio de mesas de diálogo.
“Hoy se levanta el paro, hoy se abren las vías”, declaró Reimberg frente a medios y dirigentes locales. Sin embargo, al día siguiente, las comunidades confirmaron que “el paro sigue”, con respaldo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que convocó las protestas hace casi un mes tras la eliminación del subsidio al diésel.
Los bloqueos en carreteras se han mantenido durante los días siguientes y este domingo permanecían cerradas trece vías en tres provincias, principalmente en Imbabura, afectando la movilidad y el comercio local.
Asimismo, se registraron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes en comunidades al norte de Quito, aumentando la tensión en la capital y zonas circundantes.
Aunque las protestas comenzaron por el rechazo al alza del precio del diésel, la Conaie amplió sus demandas, incluyendo la reducción del IVA hasta el 12 % en tres productos y la liberación de detenidos durante las manifestaciones.
Además, los indígenas manifestaron su rechazo al referéndum del 16 de noviembre, impulsado por el presidente Noboa, que contempla la instalación de una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución, lo que el Gobierno considera un componente político en la protesta.


