La Fiscalía General del Estado de Ecuador inició de oficio una investigación tras el fallecimiento de 12 recién nacidos en el Hospital Universitario de Guayaquil. El anuncio se realizó el domingo 10 de agosto, un día después de que el Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmara oficialmente los decesos.
Según el MSP, los bebés fallecieron debido a “causas multifactoriales”, en su mayoría relacionadas con estados clínicos críticos. Muchos de ellos eran prematuros o presentaban condiciones de salud que complicaban su evolución.
La Fiscalía, sin embargo, decidió actuar por iniciativa propia, solicitando las historias clínicas de los neonatos y otros documentos clave. Además, convocará a las madres, testigos y personal médico para recoger versiones sobre los hechos.
Uno de los focos de la investigación es la bacteria Klebsiella pneumoniae, productora de carbapenemasa, un patógeno resistente a antibióticos que, según el MSP, habría estado presente en al menos dos de los casos. La infección habría sido adquirida dentro del hospital.
Ante esta situación, el ministro de Salud, Jimmy Martin, ordenó la remoción inmediata del gerente del Hospital Universitario y anunció el inicio de una auditoría interna para determinar fallas en los protocolos de bioseguridad.

Paralelamente, la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud (Acess) desplegará una auditoría sanitaria para esclarecer las circunstancias que rodearon las muertes. Las acciones se centrarán en revisar procesos, equipos y condiciones de higiene del centro médico.
La Defensoría del Pueblo también tomó cartas en el asunto, enviando un delegado a las instalaciones el mismo día del anuncio fiscal. La entidad exigió un informe en 72 horas sobre los hechos y la disponibilidad de insumos en el área neonatal.
Desde la Asamblea Nacional, la Comisión de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes citó al ministro Martin, al fiscal subrogante Wilson Toainga y a autoridades hospitalarias para que rindan cuentas ante el Parlamento.
El caso también ha generado controversia política. El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, denunció en la red social X que las muertes podrían estar ligadas a la reutilización de cánulas de oxígeno. El MSP desmintió esa versión, aunque no negó la escasez de insumos en la red pública.
Álvarez, por su parte, ofreció que el Municipio cubra la compra de estos implementos médicos si fuera necesario. “Las cánulas no cuestan más de cuatro dólares”, afirmó, en un intento por visibilizar la fragilidad del sistema de salud.
Para este lunes 11 de agosto se espera el ingreso de peritos al hospital para el levantamiento de evidencias. La evolución de las investigaciones judiciales, administrativas y legislativas será determinante para establecer las causas y responsabilidades. Mientras tanto, el país aguarda respuestas que traigan consuelo y justicia a las familias afectadas.


