Finlandia revela los resultados tras prohibir los celulares en las aulas

Tras un año sin teléfonos móviles en las aulas, Finlandia celebra mejoras en el ambiente escolar y en la concentración de los estudiantes. La medida, que nació de la preocupación por la caída en los rendimientos académicos, revela efectos positivos que ya son observados por alumnos y docentes.

Finlandia, conocida por tener uno de los sistemas educativos más admirados del mundo, decidió poner fin al uso de celulares en las escuelas. La prohibición, implementada a nivel nacional el 1 de agosto, busca combatir la distracción digital y recuperar la atención en el aula.


Aunque la ley solo contempla su restricción durante las clases, muchas instituciones extendieron la medida a los recreos. La preocupación por la salud mental, el aprendizaje y la desconexión social entre adolescentes motivó a directores y autoridades locales a ir más allá del mínimo legal.


En la escuela Kungsvägens skola, ubicada en Sipoo, al noreste de Helsinki, los celulares se recogen cada mañana y se guardan bajo llave hasta el final del día. “La respuesta ha sido mucho más positiva de lo que imaginábamos”, afirmó la directora, Maria Tallberg.


Tallberg reconoce que hubo quejas iniciales, sobre todo por no poder usar los teléfonos en los recreos. Sin embargo, muchos alumnos terminaron agradeciendo el cambio. “Varios nos confesaron que no sabían lo dependientes que eran de sus teléfonos”, comentó.


La profesora de química Annika Railila destaca que las clases ahora son más tranquilas y los estudiantes se concentran mejor. “Antes debíamos recordarles constantemente que no usaran el celular. Ahora ese problema desapareció”, sostuvo.


Con menos distracciones tecnológicas, los alumnos empezaron a reconectar entre ellos. Kie Lindfors, de 15 años, relató que ahora pasan los recreos jugando juegos de mesa en un aula adaptada. “Es más divertido y hablamos mucho más entre todos”, dijo.


Lotta Knapas, también de 15 años, considera que la medida es exagerada. “Está bien que no se usen en clase, pero que nos los quiten todo el día es demasiado. Ahora los recreos son más ruidosos”, se quejó la joven.


El ministro de Educación, Anders Adlercreutz, explicó que la decisión fue impulsada por un marcado descenso en los resultados de lectura y matemáticas. “Necesitábamos eliminar las distracciones para revertir esa tendencia”, justificó.


A pesar de la prohibición, Adlercreutz dejó claro que la educación finlandesa no está rechazando la tecnología. “Queremos desarrollar competencias digitales, pero también es fundamental enseñar a concentrarse y profundizar en el conocimiento”, sostuvo.


Para el ministro, una educación de calidad no solo se basa en tecnología, sino también en el desarrollo de habilidades cognitivas profundas. “En un mundo que va cada vez más rápido, la escuela debe ser un espacio para aprender la lentitud”, señaló.
Finlandia no es el único en aplicar esto. Países como Francia, Corea del Sur, Italia y Países Bajos ya aplican medidas similares. Las recomendaciones de la Unesco y otros organismos internacionales refuerzan la preocupación global por el impacto del uso excesivo del celular en los jóvenes.