Paraguay sigue sumando destinos clave para su carne. Este miércoles se oficializó la habilitación de Filipinas como nuevo mercado para los productos cárnicos nacionales, incluyendo carne bovina, porcina y aviar. La noticia fue confirmada por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), que destacó el valor estratégico de este paso hacia el sudeste asiático.
La aprobación filipina llegó tras una auditoría realizada entre abril y mayo por el Servicio Nacional de Inspección de Carnes (NMIS, por sus siglas en inglés). Durante la visita, los técnicos asiáticos evaluaron el sistema de control de inocuidad en Paraguay, incluyendo laboratorios, frigoríficos, mataderos y puntos de control sanitario.
Conforme al informe técnico, Paraguay cumplió con los estándares exigidos por el gobierno filipino, lo que derivó en la habilitación oficial comunicada esta mañana. Según Senacsa, a partir de ahora, los frigoríficos paraguayos podrán iniciar las exportaciones de carne a ese destino, en condiciones regulares y con autorización plena.
Filipinas representa una plaza importante para Paraguay, no solo por el tamaño de su mercado, sino también por su rol dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Esta apertura refuerza el posicionamiento del país en una región donde el consumo cárnico es creciente y la producción local no logra satisfacer la demanda interna.
Desde la Cámara de la Industria Porcina y Derivados (Capainprod), su presidenta Marta Mareco de Ros consideró que este avance es un hito más en la consolidación del producto nacional. “La carne paraguaya gusta en Taiwán, y eso impulsa la apertura de otros destinos. El mercado del Asia Pacífico que se va conquistando es importante”, señaló.
La dirigente sostuvo que este logro es alentador para un sector que trabaja con visión a largo plazo. “Es gratificante y esperanzador seguir produciendo para crecer en estos mercados del Asia Pacífico”, afirmó. Destacó además que Filipinas puede ser una puerta de entrada para otros países de la región.
En lo que respecta a la producción porcina, Mareco indicó que se está fortaleciendo la cuenca productiva en Itapúa, con inversiones conjuntas entre empresas como el Grupo Raatz, la Cooperativa Colonias Unidas y Granja San Bernardo. El objetivo es responder a la creciente demanda con oferta de calidad.
“Tenemos que seguir produciendo cada vez más”, enfatizó Mareco. Indicó que ya se están desarrollando unidades de lechones en esa región, con una planificación enfocada en abastecer tanto al mercado interno como al externo. El sector porcino paraguayo ve un horizonte de crecimiento sin techo, tanto por demanda global como por el consumo local.

Si bien la habilitación es motivo de celebración, desde el sector se advierte sobre las nuevas responsabilidades. Mareco fue clara: “El complejo cárnico paraguayo debe ser consciente de que, al entrar a jugar en las ligas mayores, las exigencias serán cada vez más estrictas”.
El contexto interno de Filipinas refuerza la importancia de esta habilitación. El país asiático no cuenta con excedentes cárnicos propios, por lo que debe importar para satisfacer su creciente consumo, particularmente en carne porcina y aviar. Este año, la demanda ha alcanzado niveles históricamente altos.
Para Paraguay, esta apertura no solo representa una oportunidad comercial, sino también una validación del sistema sanitario y de control aplicado en toda la cadena cárnica. Superar auditorías internacionales implica confianza y abre nuevas posibilidades de negocio en regiones de alto consumo.


