El FBI lanzó una advertencia sobre aplicaciones móviles que podrían funcionar como herramientas de vigilancia digital en dispositivos iOS y Android. Según el organismo, algunas apps, incluso aparentemente legítimas, acceden a datos sensibles como ubicación, contactos y mensajes sin un control claro del usuario.
Apps bajo sospecha y categorías de riesgo
El informe difundido a través del Internet Crime Complaint Center señala que no existe una lista oficial cerrada, pero identifica patrones de riesgo.
Entre las aplicaciones y ecosistemas mencionados aparecen TikTok, WeChat y CapCut, vinculadas a la empresa ByteDance, además de software de Kaspersky.
También advierten sobre categorías completas:
• VPN gratuitas de origen desconocido
• Teclados virtuales de terceros
• Apps de limpieza o linterna
• Gestores de archivos no verificados
Cómo operan estas aplicaciones
El FBI explicó que muchas de estas apps solicitan permisos excesivos que no son necesarios para su funcionamiento.
Entre los datos que pueden recolectar se incluyen:
• Ubicación en tiempo real
• Contactos y mensajes
• Historial de navegación
• Uso del dispositivo
En casos más avanzados, incluso pueden instalar código adicional sin consentimiento, ampliando el nivel de control sobre el teléfono.
Usuarios más expuestos
La agencia advirtió que el riesgo es mayor para perfiles que manejan información sensible, como periodistas, funcionarios o empleados de empresas.
Además, señaló que en algunos países las compañías tecnológicas pueden estar obligadas a compartir datos con sus gobiernos, lo que incrementa el nivel de exposición.
iPhone y Android: ningún sistema es inmune
Aunque iOS tiene controles más estrictos, no está exento de riesgos. Las aplicaciones pueden recolectar datos bajo políticas poco claras.
En Android, el peligro aumenta con descargas fuera de tiendas oficiales, aunque también se han detectado casos dentro de plataformas como Google Play.
Qué recomienda el FBI
El organismo sugiere tomar precauciones antes de instalar cualquier app:
• Verificar el origen del desarrollador
• Revisar los permisos solicitados
• Leer la política de privacidad
• Desconfiar de apps con permisos excesivos
• Evitar descargas fuera de tiendas oficiales


