Esta tarde, cinco integrantes del Tren de Aragua, banda criminal venezolana, llegaron al Aeropuerto de Santiago tras ser extraditados desde Estados Unidos, bajo custodia policial, luego de ser requeridos por la justicia chilena.
Los imputados fueron trasladados de inmediato al Laboratorio de Criminalística de la Policía de Investigaciones (PDI) en Pudahuel y serán puestos a disposición de las Cortes de Apelaciones regionales, tras haber sido formalizados en ausencia.
Entre los extraditados destaca Edgar Javier Benítez Rubio, alias “El Fresa”, acusado de asociación criminal, secuestro con homicidio y receptación de objetos robados en el asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda.
Según la investigación, “El Fresa” habría coordinado la custodia y disposición de los vehículos utilizados en el secuestro de Ojeda, la mayoría robados y con patentes falsas, lo que agrava su imputación.
Otro de los extraditados es Jesús Alberto Golding Escalona, miembro del denominado “Tren del Desastre”, vinculado a trata de personas con fines sexuales, tráfico de migrantes, homicidio y secuestro, según la Fiscalía de Antofagasta.
Completan la lista Yhonaiker Gabriel Sequera Olivero, buscado en Coquimbo por homicidio calificado; Miguel Eduardo Oyola Jiménez, imputado por secuestro y asociación ilícita en Tarapacá; y Gregoris José Cortez Fernández, acusado del homicidio de Juan Ortiz Fuentealba, alias “El Kal”, ocurrido en febrero de 2022.
Cortez había abandonado Chile de manera irregular, transitando por Colombia hasta ser detenido en Detroit, Estados Unidos, por las autoridades norteamericanas, según registros oficiales.
Las extradiciones son consideradas por el Ministerio Público como un ejemplo de cooperación internacional efectiva, resaltando la coordinación entre fiscalías regionales, Poder Judicial, Ministerio de Relaciones Exteriores e Interpol.
El Fiscal Nacional, Ángel Valencia, subrayó que la pronta extradición evidencia la colaboración entre Chile y Estados Unidos, reforzando la acción del Estado contra la criminalidad transnacional.
“Esta operación constituye una señal clara contra la impunidad y reafirma que no importa dónde se encuentre un autor de delito: la justicia puede alcanzarlo mediante cooperación internacional”, afirmó Valencia.
La llegada de estos cinco delincuentes busca garantizar que enfrenten sus procesos judiciales en Chile y que respondan ante la ley por los crímenes cometidos en el país, protegiendo los derechos de las víctimas.
Las autoridades chilenas reiteraron que casos como este fortalecen el Estado de Derecho y envían un mensaje contundente a las organizaciones criminales sobre el alcance de la justicia más allá de las fronteras.


