Expertos advierten que el vapeo sin nicotina también implica riesgos para la salud

Estudios científicos detectan compuestos tóxicos en cigarrillos electrónicos sin nicotina y alertan sobre sus posibles efectos en pulmones y sistema cardiovascular.

El uso de cigarrillos electrónicos sin nicotina también puede representar riesgos para la salud, según advierten especialistas y estudios citados por la Cleveland Clinic. A pesar de su popularidad como alternativa al tabaco, estos dispositivos pueden exponer a los usuarios a sustancias químicas potencialmente dañinas.

Investigaciones recientes señalan que el vapor inhalado puede contener compuestos orgánicos volátiles, metales pesados y otras sustancias que ingresan al organismo a través de los pulmones y el torrente sanguíneo.

Especialistas indican que la etiqueta “sin nicotina” no garantiza la ausencia total de este componente, ya que pueden existir errores de etiquetado o contaminación durante la fabricación.

Entre los principales compuestos detectados se encuentran el propilenglicol y la glicerina vegetal, utilizados como base en los líquidos de vapeo. Al calentarse, pueden generar sustancias como formaldehído y acetaldehído, asociadas a efectos cancerígenos.

También se identificaron aromatizantes y aditivos aprobados para consumo alimentario, pero cuya inhalación puede dañar células del sistema respiratorio.

Riesgos para la salud respiratoria

El principal cuadro asociado es la lesión pulmonar vinculada al vapeo (EVALI), que puede requerir hospitalización y dejar secuelas permanentes.

Además, los expertos advierten sobre inflamación pulmonar, estrés oxidativo, daño en vasos sanguíneos e irritación en personas con enfermedades respiratorias previas.

Muchos usuarios recurren a estos dispositivos con la idea de que son menos dañinos o útiles para dejar de fumar. Sin embargo, la Food and Drug Administration no los reconoce como un método eficaz para abandonar la nicotina.

Entre adolescentes, su uso también se vincula a factores recreativos, como sabores atractivos o la experimentación con otras sustancias.

Falta de evidencia a largo plazo

Los especialistas advierten que, al tratarse de productos relativamente nuevos, aún no se conocen completamente sus efectos a largo plazo. No obstante, coinciden en que no existe una forma segura de vapeo.

Según la Cleveland Clinic, los daños en los pulmones podrían ser irreversibles, lo que refuerza la preocupación sobre el uso extendido de estos dispositivos.