La Policía Militar de Brasil detuvo a Crispín Fernández, de 55 años, exjefe logístico del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), en la ciudad de São Paulo. La captura se realizó como parte de un operativo coordinado entre las fuerzas de seguridad brasileñas y la Interpol.
Fernández deberá ser extraditado a Paraguay para enfrentar cargos por homicidio doloso, en relación con la muerte de su vecino Roberto Medina García, ocurrida el 24 de diciembre de 2021 en Kurusu de Hierro, departamento de Concepción.
El crimen tuvo lugar en una cancha de piki vóley, cuando Medina García intentaba mediar en una pelea entre Adrián Fernández, hijo de Crispín, y otro vecino de la zona. En ese contexto, la víctima recibió seis disparos que le causaron la muerte.
La captura de Fernández se concretó el pasado 23 de diciembre, a través de un operativo del batallón Rondas Ostensivas Tobias de Aguiar (ROTA), unidad de élite de la Policía Militar de Brasil, reconocida por su experiencia en casos de alto riesgo y criminalidad organizada.
Fernández residía en Guarulhos, un municipio del estado de São Paulo, donde fue localizado gracias a la coordinación entre Interpol Paraguay e Interpol Brasil. La acción demuestra la efectividad de la cooperación internacional en la persecución de criminales que cruzan fronteras.
La detención se produce tras casi cuatro años desde el homicidio, período durante el cual las autoridades paraguayas buscaban a Fernández, considerado un miembro de alto rango dentro del EPP, organización vinculada a múltiples delitos graves en el país.
La justicia paraguaya ha subrayado que la extradición permitirá que Fernández responda ante los tribunales por la muerte de Medina García y otros posibles delitos asociados a su rol dentro del grupo criminal.
Testigos del crimen relataron que el enfrentamiento en la cancha de piki vóley fue inesperado y que Medina García actuó con intención de calmar los ánimos, lo que resalta la gravedad de la reacción violenta protagonizada por los Fernández.
Desde 2021, la familia de la víctima ha solicitado que se garantice la justicia, argumentando que Fernández actuó con plena conciencia de sus actos y que su extradición es un paso esencial para la reparación del daño causado.
La operación de la Policía Militar brasileña ha sido valorada por las autoridades paraguayas como un ejemplo de coordinación internacional efectiva, reforzando la lucha contra la impunidad y el crimen transfronterizo.
Crispín Fernández enfrentará ahora el proceso judicial en Paraguay, donde deberá responder por homicidio doloso y otros delitos vinculados a su participación en la estructura criminal del EPP.
Las investigaciones continúan abiertas para esclarecer plenamente las circunstancias del asesinato y para evaluar la posible implicación de otros miembros de la organización en hechos delictivos recientes o pasados, reafirmando el compromiso de ambos países con la seguridad y la justicia.


