El gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra el juez Alexandre de Moraes, miembro de la Corte Suprema de Brasil que lidera el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro.
Las medidas aplicadas bajo la Ley Global Magnitsky incluyen el congelamiento de bienes en EE.UU. y la prohibición de realizar transacciones financieras con ciudadanos estadounidenses.
El Departamento del Tesoro acusó a De Moraes de haber autorizado detenciones arbitrarias y restringir la libertad de expresión, especialmente en el contexto del caso contra Bolsonaro.
Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el juez lidera “una cacería de brujas ilegal” contra opositores políticos y ciudadanos, incluidas empresas vinculadas a EE.UU.
Parte de las medidas elegidas por De Moraes incluyen colocar una tobillera electrónica a Bolsonaro y prohibirle el uso de redes sociales, tras ser acusado de conspiración golpista.
Las sanciones se suman a la revocación de la visa que EE.UU. aplicó previamente a De Moraes y a otros jueces del Supremo, en una escalada diplomática entre los dos países.
Desde Brasil, el presidente Lula da Silva calificó estas sanciones de “interferencia inadmisible”, y afirmó que socavan la independencia judicial y la soberanía del país.
Voces críticas en EE.UU., incluidos congresistas como Chris Smith y Maria Elvira Salazar, impulsaron el uso del Magnitsky para castigar a De Moraes por supuestas violaciones políticas y de derechos humanos.
De Moraes ha sido controvertido por ordenar bloqueos de plataformas digitales como X y Rumble, señalando que representan fuentes de desinformación que amenazan la democracia en Brasil.


