El Gobierno de Estados Unidos oficializó una donación de medicamentos y pruebas de diagnóstico para personas con VIH-Sida en Bolivia, en el marco del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países después de 17 años de ruptura. La ayuda, valuada en 700.000 dólares, busca garantizar la atención de miles de pacientes que enfrentan dificultades para acceder a tratamientos esenciales.
El anuncio fue realizado por el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, durante su visita oficial a La Paz, acompañado por el representante presidencial boliviano, Fernando Aramayo. Ambos ofrecieron una conferencia conjunta en la Cancillería, donde destacaron la importancia de la cooperación sanitaria como símbolo de reconciliación diplomática.
Landau explicó que la entrega incluye medicamentos antirretrovirales, pruebas de carga viral y test de detección temprana para recién nacidos, que permitirán cubrir las necesidades de unas 18.000 personas afectadas por el virus durante los próximos meses.
“Esta donación representa una muestra concreta de amistad entre nuestros países. Queremos ayudar a salvar vidas y fortalecer la salud pública boliviana”, señaló Landau. El funcionario norteamericano precisó que muchos de los fármacos donados no estaban disponibles en Bolivia debido a la crisis económica y las restricciones de importación.
Desde principios de 2023, Bolivia enfrenta una escasez de divisas que ha dificultado la compra de medicamentos en el exterior, afectando especialmente a los pacientes con enfermedades crónicas. La donación estadounidense permitirá, según el Ministerio de Salud, estabilizar temporalmente el abastecimiento en los hospitales públicos.
Por su parte, el representante presidencial Fernando Aramayo agradeció el apoyo y remarcó que este gesto marca el inicio de “una nueva etapa de hermanamiento y cooperación”. “Después de 17 años, retomamos una relación de respeto y colaboración con un país que siempre estuvo dispuesto a apoyar a Bolivia en los momentos difíciles”, sostuvo.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, también destacó la relevancia del acuerdo y reafirmó su compromiso con la reconstrucción de los vínculos diplomáticos. “Este es el primer paso de muchos para reanudar una relación madura, basada en el beneficio mutuo”, expresó.
La donación llega días después del anuncio oficial del restablecimiento de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores entre Washington y La Paz, una decisión histórica tras casi dos décadas de distanciamiento político iniciado durante el gobierno de Evo Morales en 2008.
En aquel año, Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg y a las agencias de cooperación y antidrogas, acusándolas de supuesta injerencia en asuntos internos, acusación que Washington siempre negó. Desde entonces, la relación bilateral se mantuvo congelada.
Tanto Morales como su sucesor, Luis Arce, habían manifestado recientemente su preocupación ante la posibilidad del regreso de agencias estadounidenses como la DEA. Sin embargo, el nuevo mandatario Rodrigo Paz aseguró que toda cooperación internacional será “transparente y en beneficio del pueblo boliviano”.


