Un grupo de sociedades médicas de España presentó un informe con más de 70 evidencias científicas que recomienda eliminar el uso de pantallas en niños menores de seis años. El documento, expuesto ante el Congreso, vincula la exposición temprana a dispositivos digitales con dificultades en el desarrollo cognitivo, el lenguaje y la regulación emocional.
La iniciativa forma parte del debate sobre la futura ley de protección de menores en entornos digitales y cuenta con el respaldo de múltiples organizaciones científicas.
Recomendaciones por edad y uso limitado
El informe establece una guía progresiva: cero pantallas hasta los seis años, un máximo de una hora diaria entre los 6 y 12 años, y hasta dos horas a partir de los 12.
Los especialistas sostienen que el objetivo es evitar la exposición temprana y promover un uso más controlado y supervisado en etapas posteriores.
Las investigaciones citadas señalan que el uso prolongado o pasivo de dispositivos puede afectar funciones clave del desarrollo. Estudios neurocientíficos muestran alteraciones en áreas cerebrales vinculadas al lenguaje y la comprensión.
Desde la Sociedad Española de Neurología advierten que ciertos estímulos digitales pueden influir en la forma en que el cerebro infantil procesa la información durante los primeros años de vida.
Especialistas también detectaron un aumento en la dependencia emocional de adolescentes hacia herramientas digitales e inteligencia artificial.
La Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia señaló que algunos jóvenes priorizan respuestas de sistemas como ChatGPT por sobre otras fuentes, incluso en temas de salud, lo que puede derivar en decisiones erróneas.
Un enfoque de salud pública
El informe propone abordar el uso de pantallas como un tema de salud pública, más allá del tiempo de exposición. Factores como el contenido, el entorno familiar y la interacción con adultos también inciden en los efectos.
Desde la Asociación Española de Pediatría remarcan que el desarrollo infantil requiere estímulos sociales directos, juego y contacto humano, elementos que no pueden ser reemplazados por dispositivos.
Debate abierto sobre regulación
La presentación coincide con la discusión legislativa en España sobre la regulación de entornos digitales para menores. El documento respalda medidas como controles de edad, límites en el diseño de plataformas y mayor responsabilidad de las empresas tecnológicas.
Los expertos coinciden en que el desafío no es eliminar la tecnología, sino definir cuándo y cómo incorporarla sin afectar el desarrollo infantil.
Fuente: El Mundo


