El Vaticano confirmó la causa oficial de la muerte del papa Francisco

La Santa Sede detalló este lunes la causa oficial del fallecimiento del primer papa latinoamericano. El pontífice había mostrado un marcado deterioro en su salud en los últimos meses.

El Vaticano informó de manera oficial que el papa Francisco falleció a causa de un ictus cerebral que derivó en un coma y provocó un fallo cardiocirculatorio irreversible. Así lo señala el parte médico divulgado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, firmado por el director de Sanidad e Higiene del Estado Vaticano, Andrea Arcangeli.

La muerte del pontífice argentino se produjo a las 7:35 de la mañana (hora local de Roma) en su residencia oficial, la Casa Santa Marta, donde había decidido vivir desde el inicio de su pontificado, en 2013, en lugar de ocupar los tradicionales aposentos del Palacio Apostólico.

Desde hace meses, el estado de salud de Jorge Mario Bergoglio mostraba un progresivo deterioro. Según el Vaticano, el papa sufrió diversos episodios respiratorios graves que lo obligaron a permanecer ingresado durante más de un mes en el Hospital Gemelli de Roma.

El último ingreso hospitalario, que se extendió por 38 días, concluyó el pasado 23 de marzo. En ese tiempo, el papa fue tratado por una neumonía bilateral microbiótica, insuficiencia respiratoria aguda, bronquitis múltiple, así como por enfermedades crónicas que padecía desde hace años, como hipertensión y diabetes.

El documento de defunción indica que la confirmación del fallecimiento se realizó mediante un electrocardiograma plano, práctica médica habitual para constatar la cesación de la actividad cardíaca.

“Declaró que las causas de la muerte, según mi ciencia y conciencia, son las indicadas”, se lee en el certificado oficial del Vaticano. Esta comunicación busca despejar dudas y otorgar claridad sobre los últimos momentos del pontífice.

El papa Francisco había dejado instrucciones específicas sobre sus deseos para el momento de su muerte. Entre ellos, que su entierro fuera sencillo y que descansara en una tumba modesta en la Basílica de Santa María la Mayor, uno de los templos marianos más importantes de Roma.

Esa petición fue registrada en su testamento, un documento privado pero cuyas líneas principales han sido dadas a conocer por la agencia EFE. Con ello, Francisco ratificó el estilo de humildad que marcó su papado desde el inicio.

Desde que fue elegido como sucesor de Benedicto XVI, Francisco se destacó por su cercanía a los pobres, su impulso por reformar la curia vaticana y su firme postura frente a los abusos dentro de la Iglesia. Su pontificado, además, marcó un giro hacia una Iglesia más abierta, dialogante y comprometida con causas sociales y ambientales.

La muerte del papa ha sido recibida con profundo pesar en todo el mundo. Gobiernos, líderes religiosos y fieles han expresado su respeto por su legado y su personalidad única, que trascendió fronteras y buscó tender puentes incluso en contextos de alta polarización.

Con la causa de su muerte ya confirmada oficialmente, se activa por completo el protocolo de funerales y posterior elección de su sucesor. En un plazo no mayor a 20 días se deberá convocar el cónclave que elegirá al nuevo líder de la Iglesia Católica. El Vaticano ha reiterado que los actos fúnebres se llevarán a cabo conforme a los deseos del papa y bajo las normas reformadas por él mismo en el documento Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, el cual simplifica los ritos papales y busca mayor cercanía con el pueblo.