El presidente paraguayo Santiago Peña y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva concluyeron un desayuno de trabajo que se extendió por una hora y media en la embajada de Brasil en Buenos Aires, antes del inicio de la cumbre semestral del Mercosur.
Peña calificó el encuentro como “franco y productivo” a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter), destacando la apertura al diálogo sobre temas cruciales para ambos países.
Entre los asuntos tratados figuraron el Corredor Bioceánico, una infraestructura logística de gran alcance que podría impulsar la economía regional, así como el proceso de revisión del Anexo C del tratado de Itaipú, un punto histórico en la agenda bilateral.
Sobre este último, Peña remarcó el compromiso compartido para lograr un acuerdo “justo y equilibrado para ambos pueblos”, reconociendo la importancia de este pacto energético y comercial para Paraguay y Brasil.
El presidente paraguayo también manifestó su preocupación por el reciente caso de espionaje confirmado por el gobierno brasileño y solicitó la “voluntad plena” de las autoridades de Brasil para esclarecer los hechos.
“El respeto y el diálogo son las condiciones básicas para fortalecer la confianza y avanzar juntos hacia un futuro compartido”, concluyó Peña en su mensaje, reflejando la necesidad de restablecer lazos sólidos entre ambos países hermanos.
Imágenes oficiales difundidas por la presidencia paraguaya mostraron una cálida recepción a Peña por parte de Lula en la embajada, con un ambiente distendido y cercano durante la conversación.
Según fuentes consultadas, el diálogo se desarrolló en un clima “cordial” y superó la duración inicialmente prevista, demostrando la disposición a enfrentar los temas delicados con apertura.
Este encuentro se da en un contexto de tensión diplomática que se ha prolongado por meses, tras la confirmación del espionaje brasileño hacia autoridades paraguayas, un episodio que deterioró las relaciones bilaterales. La reunión ocurre justo antes de la cumbre del Mercosur, donde ambos mandatarios y otros líderes del bloque analizarán la agenda regional, con la expectativa de que la reconciliación entre Paraguay y Brasil fortalezca el bloque.
La oficina de prensa del gobierno paraguayo aún no ha publicado detalles oficiales sobre los acuerdos o avances concretos, pero fuentes cercanas indicaron que la convocatoria fue en parte impulsada por una solicitud de Estados Unidos.


