El presidente Nayib Bukele niega que la reelección sea el fin de la democracia 

La Asamblea de El Salvador aprobó en tiempo récord la reelección indefinida, extiende el mandato a seis años y elimina la segunda vuelta.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó este domingo que la reforma que permite su reelección indefinida represente un retroceso democrático, argumentando que las críticas se deben a que la decisión provino de un país “pequeño y pobre”. 

En un trámite exprés, el Congreso dominado por su partido aprobó la modificación constitucional que extiende el mandato de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta electoral.

Bukele enfatizó en redes sociales que el 90% de las naciones desarrolladas permiten la reelección indefinida sin que nadie lo cuestione, mientras que en su caso se considera un “fin de la democracia”.

Afirmó que incluso si El Salvador siguiera modelos parlamentarios como el del Reino Unido o España, las críticas continuarían, evidenciando un doble estándar.

Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y WOLA calificaron la reforma como un “golpe mortal” a la democracia y una manipulación de la Constitución para perpetuar el poder de Bukele.

HRW advirtió que el gobierno de Bukele sigue un camino similar al de Venezuela, usando la popularidad para concentrar poder y debilitar instituciones independientes.

Partidos de oposición, como ARENA y FMLN, calificaron la reforma de inconstitucional y alertaron sobre la pérdida de alternancia política y contrapesos institucionales.