El precio del petróleo subió más de un 2% este martes y volvió a superar los USD 110 por barril, en medio del estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán por la reapertura del estrecho de Ormuz. La falta de acuerdo mantiene restringido el tránsito marítimo y genera impacto inmediato en la economía global.
El crudo Brent avanzó 2,7% hasta los USD 111,17, mientras que el WTI estadounidense subió 2,5% y se ubicó en USD 98,78. Ambos se mantienen por encima de los niveles previos al conflicto, en un contexto de alta incertidumbre energética.
El detonante fue la decisión del presidente Donald Trump de rechazar la última propuesta iraní, que planteaba reabrir el estrecho a cambio de mantener su programa nuclear. Washington consideró inaceptable esa condición, lo que dejó sin avances las negociaciones.
El impacto se trasladó rápidamente a los mercados: las principales bolsas de Asia y Europa operaron a la baja. Tokio y Hong Kong cayeron cerca de 1%, mientras que Shanghái retrocedió levemente. En Europa, Londres, París y Fráncfort también iniciaron la jornada en rojo.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial en tiempos normales, sigue prácticamente cerrado desde marzo. El tráfico marítimo global por la zona cayó un 95%, afectando especialmente al mercado de gas natural licuado.
En ese contexto, un dato llamó la atención del mercado: un buque cargado de gas de Emiratos Árabes Unidos logró cruzar el paso por primera vez en semanas. Se trata del metanero Mubaraz, que transportaba más de 130.000 metros cúbicos de GNL, aunque su recorrido exacto aún no fue confirmado.
La crisis energética ya impacta en la inflación y complica las decisiones de los bancos centrales. Esta semana, la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra definirán sus tasas, en medio de la presión por el encarecimiento del crudo.
Mientras tanto, el conflicto en Oriente Medio sigue sin una salida clara. Aunque rige una tregua parcial, el bloqueo en Ormuz se mantiene y el mercado energético global continúa bajo tensión.
Fuente: REUTERS/Stringer.


