El perro que salvó el Mundial 1966: la increíble historia de Pickles y la Copa robada

A semanas del Mundial de 1966, la Copa fue robada en Londres y un perro la encontró en un parque, evitando un escándalo histórico para Inglaterra.

La Copa del Mundo estuvo a punto de perderse para siempre en 1966, pero un perro llamado Pickles evitó una de las mayores vergüenzas en la historia del fútbol.

El trofeo Jules Rimet fue sustraído en marzo de 1966 durante una exhibición en el Westminster Central Hall. Los ladrones forzaron accesos y vitrinas, ignoraron objetos de mayor valor y se llevaron únicamente la copa. Días después, exigieron un rescate de 15.000 libras.

Aunque la policía detuvo a un sospechoso, nunca logró recuperar el trofeo ni identificar al autor principal del robo. Siete días después, Pickles alertó a su dueño sobre un paquete sospechoso envuelto en papel de diario en un parque del sur de Londres. Dentro estaba la Copa del Mundo.

El hallazgo permitió recuperar el trofeo justo a tiempo para el inicio del torneo.

De perro común a héroe nacional

Pickles se convirtió en una celebridad inmediata en Reino Unido. Recibió premios, participó en eventos oficiales e incluso fue invitado a la celebración del título cuando Inglaterra ganó el Mundial tras vencer a Alemania Federal en la final.

El perro murió un año después, pero su historia sigue vigente. Su collar se exhibe en el Museo Nacional del Fútbol y su hazaña quedó registrada como uno de los episodios más insólitos en la historia de los Mundiales.

El trofeo que encontró, sin embargo, no tuvo el mismo destino ya que la Copa Jules Rimet fue robada nuevamente en 1983 en Brasil y nunca volvió a aparecer.