El papa León XIV anuncia su primer viaje oficial como pontífice: “Se está preparando”, afirmó

El papa León XIV confirmó que planea viajar a Iznik, Turquía, para celebrar el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea, en lo que sería su primera gira internacional como pontífice. El viaje apunta a consolidar el diálogo ecuménico y dar continuidad al legado de su antecesor.

El Vaticano confirmó este lunes que el papa León XIV tiene en agenda un viaje a la ciudad turca de Iznik —la antigua Nicea— para el próximo 20 de mayo. El motivo: conmemorar los 1.700 años del Concilio de Nicea, un hito fundacional para la Iglesia cristiana. La visita marcaría su primera salida internacional desde su elección el pasado 8 de mayo.

La noticia fue anunciada por el propio pontífice durante una audiencia concedida a periodistas en el Aula Pablo VI, en un encuentro distendido donde también bromeó sobre su pasión por el tenis y los retos del nuevo rol. Aunque el viaje no había sido comunicado oficialmente, ya había sido insinuado por su antecesor, el papa emérito Francisco, antes de enfermarse.

El evento del 20 de mayo supone una semana intensa para León XIV: el domingo 18 celebrará su misa de entronización, y el miércoles 21 encabezará su primera audiencia pública con los fieles en la Plaza de San Pedro. Pese a la apretada agenda, el viaje a Turquía conserva su prioridad como un gesto de alcance espiritual y diplomático.

El Concilio de Nicea, convocado en el año 325 por el emperador Constantino I, representó un punto de inflexión en la historia del cristianismo. Fue allí donde se definieron cuestiones doctrinales fundamentales, como la divinidad de Jesús, y se sentaron las bases de una Iglesia unificada. León XIV busca con esta visita reivindicar ese espíritu de unidad.

Uno de los puntos más destacados del viaje es su dimensión ecuménica. El papa invitó al patriarca Bartolomé I, líder espiritual de la Iglesia ortodoxa, a unirse al evento. Sería una continuación del acercamiento iniciado por Francisco, que cultivó una relación de respeto y colaboración con el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.

La Santa Sede enviará en los próximos días una delegación a Iznik para evaluar los preparativos logísticos del viaje. Si se concreta, la visita no solo tendrá un impacto religioso, sino que podría reforzar la posición diplomática del Vaticano en una región históricamente compleja.

El antecedente más relevante de esta colaboración entre Iglesias data de 2014, cuando Francisco y Bartolomé se encontraron en Jerusalén, 50 años después del abrazo entre Pablo VI y Atenágoras I, que puso fin a siglos de distanciamiento entre católicos y ortodoxos.

Durante la audiencia de este lunes, León XIV hizo gala de espontaneidad y sentido del humor. Respondió preguntas informales de los periodistas, bromeó con posibles partidos de tenis benéficos, y mostró apertura al diálogo. También admitió, con humildad, que “aún está aprendiendo” el protocolo del cargo.

El Papa León XIV celebra una audiencia con representantes de los medios de comunicación en el Aula Pablo VI del Vaticano, el 12 de mayo de 2025. Foto: (REUTERS/Eloisa López)

La interacción cercana con los medios recuerda el estilo de Francisco en los inicios de su papado. León XIV repartió rosarios, saludó a varios comunicadores y evitó la rigidez ceremonial. Incluso protagonizó una anécdota cuando posó para una foto con una periodista vestida de blanco, riendo por la coincidencia cromática.

En cuanto a su vínculo con Estados Unidos, su país natal, el cardenal Robert Francis Prevost dejó claro que no hay planes inmediatos para un viaje papal a Norteamérica, aunque no se descarta una visita futura.

En los próximos días, la agenda de León XIV estará marcada por encuentros clave. El domingo 18, en la misa de entronización, se espera la asistencia de líderes religiosos y jefes de Estado. El miércoles 21, su primer mensaje general podría marcar las líneas pastorales de su pontificado.

Finalmente, el 24 de mayo se reunirá con la Curia Romana y los trabajadores del Vaticano, un paso importante para definir su relación con la estructura administrativa de la Iglesia. Se prevé que aborde temas de reforma, transparencia y cooperación, pilares que también definieron el legado de su predecesor.