El oficialismo chileno registra a sus cuatro postulantes para las primarias presidenciales

La coalición oficialista Unidos por Chile inscribió a sus candidatos para las primarias del 29 de junio. La ex ministra Carolina Tohá lidera la lista, mientras que en la oposición, Chile Vamos y la ultraderecha definen sus estrategias para las elecciones presidenciales de noviembre.

Este miércoles, la coalición oficialista chilena Unidos por Chile formalizó ante el Servicio Electoral (Servel) la inscripción de su pacto para las elecciones primarias del próximo 29 de junio. El acuerdo, que reúne a los principales partidos que componen el gobierno progresista del presidente Gabriel Boric, incluirá a cuatro candidatos que competirán por la candidatura presidencial de la coalición. Esta primaria es parte del proceso electoral que culminará con la primera vuelta de elecciones presidenciales el 16 de noviembre.

Entre los postulantes, destaca la figura de la ex ministra del Interior, Carolina Tohá, quien cuenta con el respaldo de los partidos que conformaron la ex Concertación, la histórica alianza de centroizquierda que gobernó Chile durante gran parte del período democrático posterior a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). “Con la fuerza de nuestra historia y con la convicción de ese futuro, vamos a esta primaria”, expresó Tohá al formalizar la inscripción del pacto en Santiago.

Por su parte, la izquierda más radical dentro del oficialismo tendrá como representante a la ex ministra del Trabajo, Jeanette Jara, quien será respaldada por el Partido Comunista. También competirá el diputado Gonzalo Winter, del Frente Amplio, la coalición que integra el presidente Boric. Completa la lista de candidatos el diputado Jaime Mulet, quien postula por la Federación Regionalista Verde Social, una fuerza política minoritaria dentro del bloque.

El acto de inscripción también estuvo marcado por las declaraciones de los candidatos. Jara subrayó la importancia de “la unidad” para asegurar avances en derechos, mientras que Winter destacó los “logros en prosperidad” alcanzados bajo gobiernos progresistas. La inscripción del pacto se concretó tras la sorpresiva retirada de la senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, quien decidió declinar su candidatura para apoyar a Tohá. En un comunicado, Vodanovic manifestó que “el progresismo solo logrará enfrentar a la ultraderecha a través de una reflexión profunda, de propuestas concretas y de una gran movilización partidaria”.

Fuera del oficialismo, la Democracia Cristiana (DC), partido de centro que actualmente se encuentra distante del Gobierno, inscribió como su candidato presidencial al diputado Alberto Undurraga, actual presidente de la colectividad. La DC ha optado por mantenerse en su tradición de centrismo, a pesar de los desafíos del panorama político actual.

Por el lado de la oposición, la coalición Chile Vamos, que agrupa a Renovación Nacional, Evópoli y la Unión Demócrata Independiente (UDI), no logró un consenso para presentarse a las primarias. En su lugar, la ex alcaldesa Evelyn Matthei se perfila como la candidata presidencial de la coalición, sin necesidad de pasar por una primaria interna. Su nombre ha sido un referente dentro de la derecha desde el año pasado, y finalmente se oficializó su candidatura directa a la primera vuelta de noviembre.

En una nueva muestra del polarizado panorama político chileno, la ultraderecha del país se prepara para presentar tres candidaturas presidenciales en las elecciones de noviembre. José Antonio Kast, líder del Partido Republicano y derrotado en la segunda vuelta de 2021 por Boric, volverá a intentar la presidencia. A su lado, el diputado Johannes Kaiser, del recién creado Partido Nacional Libertario (PNL), se perfila como otro de los contendientes más fuertes de la ultraderecha, con un posicionamiento destacado en las encuestas. La tercera candidatura de este sector proviene de la diputada Francesca Muñoz, del Partido Social Cristiano, quien también se caracteriza por su perfil ultraconservador.

Además de los candidatos tradicionales, existe la posibilidad de que otras personas se sumen a la carrera presidencial si logran reunir alrededor de 35.000 patrocinios ciudadanos, requisito necesario para la inscripción de candidaturas independientes. Esta modalidad, que permite a los ciudadanos fuera de los partidos políticos postularse, es una de las particularidades de las elecciones presidenciales chilenas.

Si ninguno de los candidatos obtiene más del 40% de los votos en la primera vuelta del 16 de noviembre, la legislación chilena contempla la realización de una segunda vuelta, que se llevará a cabo el 14 de diciembre. Este escenario podría ser clave para definir al próximo presidente de Chile, quien asumirá el cargo para el período 2026-2030.