En un escenario regional donde la influencia geopolítica de China, Rusia e Irán se expande de forma sostenida, el almirante Alvin Holsey, máximo responsable del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), arribó esta semana a Uruguay con el objetivo de reforzar los vínculos en materia de seguridad y defensa.
La visita oficial, que se extenderá por dos días, fue confirmada por el propio SOUTHCOM a través de su cuenta institucional en X. Allí destacaron el papel clave que cumple Uruguay en la estabilidad regional y en las misiones de paz internacionales. La agenda de Holsey incluye encuentros con altos funcionarios del gobierno uruguayo, como la ministra de Defensa Sandra Lazo y el canciller Mario Lubetkin.
También mantendrá reuniones con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Rodolfo Pereyra, y con los máximos mandos de las Fuerzas Armadas. Fuentes diplomáticas señalaron que el foco principal del viaje es revisar el estado actual de la cooperación bilateral en defensa, intercambiar análisis sobre amenazas comunes y fortalecer el diálogo estratégico.
Estados Unidos valora a Uruguay como un socio confiable, comprometido con los principios democráticos y con una activa participación en misiones internacionales auspiciadas por la ONU. La relación bilateral se extiende por más de 150 años e incluye ámbitos políticos, económicos, culturales y de seguridad.
La llegada del jefe del Comando Sur ocurre en un contexto de preocupación en Washington por el avance de actores como China y Rusia en América Latina. Holsey había advertido sobre este fenómeno en la Conferencia de Seguridad Hemisférica realizada semanas atrás en Miami, donde sostuvo que “tendríamos que estar muy preocupados” por el nivel de penetración de estas potencias en la región.
El almirante mencionó específicamente el uso de tecnología china para labores de inteligencia desde Cuba, el interés geoestratégico sobre el Canal de Panamá y la influencia creciente de Beijing en Venezuela, Guyana y Haití. Holsey también reafirmó el apoyo de Estados Unidos a la misión de la ONU en Haití, cuyo objetivo es estabilizar al país frente al avance de las bandas armadas.
“El desafío es mantener la paz y neutralizar a estos grupos”, declaró el militar estadounidense, subrayando el rol de las alianzas regionales para lograr ese objetivo. También remarcó la importancia del monitoreo constante sobre crisis abiertas en países como Venezuela, Cuba y Haití.
En cuanto a Venezuela, Holsey no dudó en calificar al régimen de Nicolás Maduro como una “dictadura” que se mantiene en el poder mediante el control institucional. Además, alertó sobre los efectos desestabilizadores del narcotráfico y la migración ilegal en el continente.
La visita a Uruguay forma parte de una gira más amplia por el Cono Sur. En abril pasado, Holsey se reunió en Buenos Aires con el presidente Javier Milei, en un encuentro donde ambos gobiernos coincidieron en ampliar la cooperación en defensa, lucha contra el terrorismo y operaciones conjuntas.
Durante su paso por Argentina, el jefe militar fue recibido con honores en la sede del Ministerio de Defensa y compartió una cena oficial en la residencia del embajador estadounidense. La relación entre ambos países fue calificada como estratégica por la Casa Blanca, que considera a Argentina y Uruguay socios fundamentales para promover estabilidad democrática.


