Los monos de Gibraltar comenzaron a ingerir tierra como respuesta al consumo creciente de comida humana, según un estudio científico internacional. La conducta, conocida como geofagia, estaría vinculada a la necesidad de equilibrar los efectos negativos de una dieta rica en azúcar, sal y grasas.
La investigación, liderada por la Universidad de Cambridge y publicada en Scientific Reports, analizó a los macacos de Berbería, la única población de primates en libertad en Europa. Los científicos detectaron que hasta un 20% de su alimentación proviene de productos como helados, galletas y papas fritas, obtenidos directamente de turistas o robados.
Según el antropólogo Sylvain Lemoine, estos alimentos alteran el microbioma intestinal de los animales. En ese contexto, la ingestión de tierra ayudaría a recuperar bacterias y minerales esenciales que no están presentes en la comida ultraprocesada.
El estudio también identificó una relación directa entre turismo y comportamiento. Los monos que viven en zonas más visitadas tienen hasta dos veces y media más probabilidades de consumir comida humana y, en consecuencia, de practicar geofagia. En áreas con menor presencia de visitantes, este comportamiento prácticamente no existe.
Además, los investigadores observaron que el consumo de tierra aumenta en temporada alta de turismo y disminuye en invierno, cuando baja la exposición a alimentos humanos.
Aunque la geofagia es común en varias especies animales, en este caso no está relacionada con necesidades reproductivas, como ocurre en otros contextos, sino con un cambio en la dieta provocado por la interacción con humanos.
Fuente: EFE.


