El expresidente de Brasil Fernando Collor es arrestado por corrupción y lavado de dinero

El exmandatario Fernando Collor de Mello fue detenido en Maceió tras una orden del Supremo Tribunal Federal, que desestimó su último recurso y ordenó la ejecución inmediata de su condena a casi nueve años de prisión por corrupción.

El expresidente de Brasil, Fernando Collor de Mello, fue arrestado este viernes en su residencia de Maceió, cuando se disponía a viajar a Brasilia para entregarse voluntariamente. La detención se dio tras una orden directa del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), quien ordenó su captura inmediata para el cumplimiento de una condena por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Collor, quien presidió Brasil entre 1990 y 1992, había sido condenado en 2023 a una pena de ocho años y diez meses de prisión por su implicación en un esquema de sobornos vinculado a la estatal BR Distribuidora, subsidiaria de Petrobras. Hasta el momento, el exmandatario se encontraba en libertad mientras se resolvía el último recurso presentado por su defensa.

La decisión de Moraes se sustentó en la interpretación de que los embargos interpuestos por los abogados de Collor tenían un carácter meramente dilatorio. “La inadmisibilidad manifiesta de los embargos revela una intención de postergar el proceso sin fundamento jurídico”, subrayó el magistrado en su resolución.

El juez solicitó además al presidente del STF, Luís Roberto Barroso, convocar una audiencia extraordinaria para validar su decisión, lo que refuerza la gravedad del caso. El encuentro está previsto para este mismo viernes, lo que podría acelerar la ejecución formal de la sentencia.

La defensa del expresidente emitió un comunicado expresando “sorpresa y preocupación” por la orden de arresto, afirmando que Collor tenía la intención de entregarse. Sin embargo, su captura ocurrió antes de que pudiera presentarse voluntariamente en la capital brasileña.

De acuerdo con la acusación fiscal, entre 2010 y 2014, Collor usó su influencia política para beneficiar a empresas como UTC Engenharia en contratos con BR Distribuidora. A cambio, habría recibido cerca de 20 millones de reales (equivalentes a unos 3,7 millones de euros al cambio actual).

La Fiscalía General de la República sostuvo durante el proceso que Collor formaba parte de un entramado más amplio de corrupción dentro de la estructura de Petrobras, una trama que ya ha implicado a otros altos funcionarios y figuras políticas del país.

El caso de Collor se suma a una larga lista de expresidentes brasileños implicados en escándalos judiciales. La condena marca un nuevo capítulo en la lucha institucional del país contra la corrupción política de alto nivel.

Fernando Collor había sido el primer presidente electo democráticamente tras la dictadura militar y también el primero en enfrentar un juicio político, renunciando antes de ser destituido en 1992. Más de tres décadas después, su figura vuelve a estar en el centro de la atención pública por hechos de corrupción.

Las repercusiones del arresto no tardaron en aparecer en el ámbito político y mediático. Mientras algunos sectores consideran que la decisión del Supremo reafirma el compromiso del Poder Judicial con la legalidad, otros ven con cautela los efectos institucionales que podría tener una condena de este calibre.

El proceso también pone de manifiesto las tensiones entre el uso de recursos jurídicos legítimos por parte de los acusados y la posibilidad de que estos sean utilizados para evitar el cumplimiento de sentencias firmes. El Supremo ha dejado claro que no tolerará maniobras procesales que entorpezcan la justicia.

Con su arresto, Collor se convierte en uno de los pocos expresidentes de América Latina en cumplir condena por delitos de corrupción en ejercicio de cargos públicos, lo que sienta un precedente significativo en la región.