El príncipe Harry afirmó que no quería formar parte de la realeza tras la muerte de su madre, la princesa Diana.
El duque de Sussex participó como orador en el InterEdge Summit, donde compartió su experiencia personal frente a líderes y especialistas. En ese contexto, reconoció que durante años rechazó el rol que le correspondía dentro de la familia real.
“No quería ese trabajo. No quería ese rol”, señaló, al referirse al impacto que tuvo la muerte de Diana en su percepción de la institución.
Durante su intervención, Harry también describió las dificultades emocionales que enfrentó desde joven, marcadas por la exposición pública y el duelo. Afirmó que atravesó momentos en los que se sintió “abrumado”, “perdido” e “impotente”, mientras debía mantener una imagen de normalidad frente al público.
El príncipe subrayó que el duelo no procesado puede tener efectos duraderos y advirtió sobre las consecuencias de vivir bajo presión constante. “La pérdida es desorientadora a cualquier edad”, explicó, al recordar su experiencia tras la muerte de su madre en 1997.
Con el paso del tiempo, indicó que logró resignificar su posición dentro de la realeza. Señaló que comenzó a ver su rol como una oportunidad para generar impacto positivo, en línea con lo que consideró habría sido el deseo de Diana.
Además, destacó que su experiencia en el Ejército británico y su rol como padre influyeron en su enfoque sobre la salud mental y el bienestar. Junto a Meghan Markle, con quien tiene dos hijos, ha impulsado iniciativas vinculadas al acompañamiento emocional y el apoyo a comunidades vulnerables.
La visita de la pareja a Australia incluyó actividades centradas en el bienestar, encuentros con jóvenes y organizaciones, y acciones vinculadas a proyectos como los Invictus Games, orientados a veteranos de guerra.
Fuente: Infobae


