El Consejo de Seguridad de la ONU prepara votación clave sobre alto el fuego en Gaza

Este miércoles se votará en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que exige un alto el fuego permanente e incondicional en Gaza, pero se espera que Estados Unidos la vete. Mientras tanto, la situación humanitaria en Gaza sigue empeorando con la destrucción de infraestructuras y la escasez de ayuda.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha programado para este miércoles una votación sobre una resolución clave que exige un alto el fuego inmediato, incondicional y permanente en Gaza. Esta resolución, redactada por los diez miembros electos del Consejo, subraya la necesidad urgente de respetar la paz y aboga por la liberación de todos los rehenes, que aún están bajo custodia de Hamas y otros grupos tras los ataques del 7 de octubre de 2023.

Este tema, que ha generado tensiones diplomáticas, vuelve a poner de manifiesto el profundo desacuerdo entre las potencias mundiales en relación con el conflicto israelí-palestino. Mientras los diplomáticos de la ONU han expresado su preocupación por la situación, fuentes del Consejo aseguran que es probable que Estados Unidos, uno de los miembros permanentes, ejerza su poder de veto sobre la resolución.

Uno de los aspectos más críticos de la resolución propuesta es su llamado a la mejora de la crisis humanitaria en Gaza, una región que sufre las consecuencias devastadoras de meses de enfrentamientos. La situación ha sido calificada como “catastrófica” por diversos actores internacionales, y la resolución subraya la necesidad urgente de levantar las restricciones que limitan la entrada de ayuda humanitaria.

Los aproximadamente dos millones de personas en Gaza dependen casi por completo de la asistencia internacional, debido a la destrucción casi total de la infraestructura de producción de alimentos en la región. A pesar de que Israel ha comenzado a permitir el paso de ayuda limitada a través de los cruces, la cantidad que llega sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de la población.

El portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, señaló que los esfuerzos actuales siguen siendo mínimos, con poco más de 620 camiones de ayuda que han cruzado la frontera desde Israel, pero que solo unos 370 de ellos han llegado a las personas necesitadas. En muchos casos, los camiones han sido saqueados, lo que agrava aún más la crisis.

La resolución, que fue negociada por los diez miembros electos del Consejo de Seguridad, también exige el restablecimiento de todos los servicios humanitarios esenciales, en línea con los principios humanitarios de neutralidad, imparcialidad e independencia. Sin embargo, este punto ha sido objeto de controversia, ya que las autoridades israelíes han argumentado que los mecanismos actuales de distribución de la ayuda no son efectivos y están siendo manipulados por grupos como Hamas.

A pesar de las promesas de la ONU, los últimos informes indican que la ayuda humanitaria no está llegando de manera efectiva a Gaza. Según varios diplomáticos, los sistemas actuales de distribución de ayuda no cumplen con las condiciones de seguridad necesarias, lo que impide una distribución eficaz. La ONU ha criticado que la distribución de ayuda está siendo utilizada como una herramienta política en lugar de una acción humanitaria.

Uno de los puntos más controvertidos es el sistema de puntos de distribución de ayuda establecido por una fundación respaldada por Israel y Estados Unidos. Esta iniciativa, que se lanzó en las zonas militares israelíes, ha sido rechazada por las Naciones Unidas, que consideran que este enfoque no aborda la creciente crisis alimentaria en Gaza y pone en peligro la vida de los civiles.

En cuanto a la situación política, las tensiones continúan con la expectativa de que Estados Unidos vetó la resolución. Diplomáticos de la ONU, que prefieren mantener su anonimato, han señalado que las diferencias entre Estados Unidos y los miembros electos del Consejo sobre el alcance y el contenido de la resolución están marcando el ritmo de las discusiones.

En noviembre de 2023, una resolución similar fue vetada por Estados Unidos debido a su falta de vinculación directa con la liberación de los rehenes. En ese momento, 14 de los 15 miembros del Consejo votaron a favor de un alto el fuego, pero Estados Unidos bloqueó la medida debido a su enfoque en la situación de los rehenes, tras el ataque de Hamas que mató a unas 1.200 personas en el sur de Israel y dejó a 251 personas en cautiverio.

El conflicto en Gaza también ha causado la muerte de más de 54.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, según datos del Ministerio de Salud de Gaza. Las agencias de la ONU y los expertos independientes han validado estos números, aunque Israel ha cuestionado la veracidad de los mismos. Esta disparidad de cifras ha creado un ambiente de desconfianza entre las partes involucradas, lo que dificulta la búsqueda de soluciones efectivas.