El Senado y la Cámara de Representantes de Colombia aprobaron este viernes la reforma laboral impulsada por el presidente Gustavo Petro, tras un intenso proceso de conciliación para unificar dos versiones del proyecto.
En la votación del Senado, 59 legisladores respaldaron la iniciativa, mientras que 16 se opusieron, principalmente de los partidos Cambio Radical y Centro Democrático. En la Cámara, el apoyo fue casi unánime con 126 votos a favor y solo 2 en contra.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, celebró la aprobación y destacó que la reforma representa “una legislación democrática enfocada en derechos y trabajo decente”, que busca proteger a los trabajadores y fortalecer la productividad nacional.
En un mensaje en redes sociales, Petro anunció que derogará el decreto que convocaba una consulta popular sobre la reforma, pues la ley aprobada por el Congreso hace innecesaria dicha consulta.

La conciliación entre Senado y Cámara armonizó más de 70 artículos que componen la reforma, consolidando un marco legal que promete cambios profundos en el mundo laboral colombiano. Originalmente archivada por el Senado en marzo, la reforma resurgió tras controversias políticas y la intención presidencial de someterla a consulta popular, suspendida temporalmente por el Consejo de Estado.
Entre los principales beneficios destacan la extensión del recargo nocturno, que ahora comenzará a las 7 p.m., la formalización del contrato de aprendizaje para estudiantes del SENA y la regulación del trabajo en plataformas digitales.
El oficialismo defendió la reforma como una corrección necesaria a desigualdades históricas, mientras la oposición advirtió sobre posibles riesgos para la seguridad jurídica y el empleo en pequeñas y medianas empresas.
Esta reforma laboral es la tercera gran transformación estructural promovida por el Gobierno Petro, después de las reformas tributaria y pensional, aunque sus propuestas en salud y educación enfrentan bloqueos.
En medio de tensiones entre Ejecutivo y Legislativo, el Congreso logró aprobar el proyecto en los últimos días del periodo ordinario, con llamados a respetar la institucionalidad por parte de líderes opositores.
El presidente del Senado, Efraín Cepeda, recordó que cualquier convocatoria a una Asamblea Constituyente debe pasar por el Congreso, rechazando presiones externas y enfatizando la importancia del orden jurídico.


