Con el objetivo de reforzar la preparación ante futuras emergencias por sequía, el Gobierno paraguayo inició este jueves el despliegue de equipamiento hidráulico en el Chaco. El operativo contempla el envío de tanques de gran capacidad y rollos de cañerías hacia distintas unidades militares de la Región Occidental.
La iniciativa se enmarca dentro del operativo “Y Jeroja”, impulsado por el Ministerio de Defensa Nacional, y tiene como finalidad fortalecer la capacidad logística y de respuesta en zonas donde el acceso al agua potable se torna cada vez más crítico.
El ministro de Defensa, Óscar González, explicó que la acción responde a una necesidad real de anticiparse a los efectos de la sequía, un fenómeno que se ha vuelto recurrente y que golpea con fuerza a comunidades aisladas y vulnerables del interior chaqueño.
El envío incluye tres tanques con capacidad para almacenar 30.000 litros, dos tanques de 10.000 litros, once unidades de 5.000 litros y veinte rollos de caños. El equipamiento será distribuido estratégicamente en unidades militares desplegadas en la región, que funcionarán como centros de abastecimiento y distribución de agua.
“Con esto no solo apuntamos a resolver una necesidad puntual, sino a establecer una estructura preventiva que nos permita llegar con rapidez a los lugares donde el agua escasea”, indicó González en diálogo con ABC Color.
El operativo es fruto de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Salud Pública, a través del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (Senasa), lo que refleja un enfoque interinstitucional para enfrentar los efectos del cambio climático.
Fernando García, director de Senasa, valoró el despliegue como un paso importante en la gestión del recurso hídrico: “Estos tanques permitirán almacenar agua ya tratada y distribuirla durante los meses más críticos. En una región con sequías cíclicas, este tipo de logística puede marcar la diferencia”.
Además del envío de equipamiento, las Fuerzas Armadas también trabajaron en la recuperación y mantenimiento de fuentes naturales de agua. Según detalló el ministro González, se han revitalizado tajamares, reservorios y otros puntos de captación, con una capacidad combinada de hasta 99 millones de litros.
Esta labor, aunque silenciosa, resulta clave para la resiliencia hídrica de una de las regiones más golpeadas por la escasez de lluvias. Las sequías de los últimos años han provocado crisis sanitarias, desplazamiento de familias y pérdida de cultivos.
El Gobierno aseguró que el operativo “Y Jeroja” se mantendrá activo durante la temporada seca, con posibilidades de ampliarse según la evolución del clima y la demanda de las comunidades. La apuesta es clara: prepararse hoy para no lamentar mañana.


