El Ejército israelí renovó su exhorto para que los civiles abandonen la Ciudad de Gaza y se trasladen al sur. Las autoridades calificaron como “inevitable” esta evacuación, en medio de la escalada planificada de su ofensiva contra Hamas.
El portavoz Avichay Adraee advirtió que regresar o acercarse a zonas donde operan las tropas “los expone a peligro”. Señaló que Al‑Mawasi, en la franja costera del sur, será el epicentro de la ayuda: alimentos, agua, atención médica y carpas se están instalando.
El Ejército finalizó la pausa táctica local en Gaza, permitida días antes para que ingresaran convoyes de ayuda, y declaró la ciudad como una “zona de combate peligrosa”.
Desde el amanecer tras ese anuncio, la Defensa Civil de Gaza confirmó al menos 33 personas muertas en distintos ataques sobre barrios del enclave.
Israel aseguró que, pese a la ofensiva, continuará respaldando esfuerzos humanitarios, mientras intensifica el despliegue militar y prepara la evacuación de cientos de miles de personas.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, por su parte, reveló que mantiene conversaciones con la Siria actual para establecer una zona desmilitarizada y un corredor humanitario hacia los drusos.
Al mismo tiempo, el Ejército está movilizando decenas de miles de reservistas. Según Reuters, ya se activaron fuerzas en preparación para un avance masivo en Gaza.


