Ejército de Colombia incauta 3 toneladas de marihuana en La Guajira, desmantelando operación del “Clan del Golfo”

En un operativo sin precedentes, el Ejército colombiano incautó más de tres toneladas de marihuana en La Guajira, con un valor de 10.500 millones de pesos. La droga, vinculada al “Clan del Golfo", tenía como destino Centroamérica y Europa.

Este jueves, en un operativo realizado en la madrugada en el departamento de La Guajira, el Ejército de Colombia incautó tres toneladas de marihuana, una de las mayores incautaciones realizadas en la región en los últimos tiempos. La droga, con un valor estimado de 10.500 millones de pesos, estaba siendo transportada en un camión que también fue confiscado durante la operación. El valor del vehículo fue calculado en 450 millones de pesos.

Este hallazgo marca un hito en la lucha contra el narcotráfico en la región, ya que se trata de la primera gran incautación de marihuana en La Guajira, un departamento que, históricamente, no había registrado operaciones de este tipo a gran escala.

Fuentes militares han indicado que las investigaciones apuntan a que la droga pertenece al “Clan del Golfo”, una de las organizaciones criminales más poderosas de Colombia. Según los informes, la marihuana tenía como destino final Centroamérica y Europa, lo que pone de manifiesto la magnitud de las redes de tráfico de drogas que operan desde el país.

La droga fue incautada por el Ejército Colombiano. Foto: (El Tiempo.com)

De acuerdo con las autoridades, la droga provenía del Cauca, un departamento clave en la producción de sustancias ilícitas, y estaba siendo trasladada por los corredores de La Guajira. La ruta seguida por los traficantes tenía como objetivo llevar la carga hacia el norte del departamento, donde luego sería embarcada en lanchas para su transporte hacia el extranjero.

Este hallazgo se suma a los esfuerzos continuos del Ejército de Colombia, que en el 2024 ha logrado incautar un total de 112 toneladas de marihuana, superando en un 14 % la meta anual establecida para ese año. La estrategia de las fuerzas armadas parece estar funcionando, ya que las cifras de incautaciones se mantienen altas y las organizaciones criminales se ven cada vez más presionadas.

En términos de operaciones más amplias, el Ejército también ha logrado incautar cantidades significativas de otras sustancias, incluyendo 71 toneladas de clorhidrato de cocaína, dos toneladas de pasta base de coca, y la destrucción de más de 2.200 laboratorios clandestinos de producción de drogas ilícitas.

Según los informes, el 51 % de estas incautaciones se han realizado en la región del Pacífico, una de las zonas más afectadas por el narcotráfico en Colombia. El 26 % ha tenido lugar en la región Andina, mientras que el 10 % restante corresponde a la región Caribe. Esto refleja la distribución geográfica de las organizaciones criminales en el país y la amplitud de sus operaciones.

Gracias a la ubicación de esta droga en 2024, se estima que se ha evitado la comercialización de más de 88 millones de dosis, lo que representa un golpe significativo a las finanzas de las organizaciones armadas ilegales. El valor de estas dosis se calcula en más de 533 mil millones de pesos, una cifra que representa lo que dejaron de percibir las redes narcotraficantes.

El Ejército ha destacado el impacto positivo de estas acciones, ya que, al impedir la distribución de estos productos ilícitos, no solo se debilita la economía de los grupos criminales, sino que también se contribuye a la seguridad del país y al bienestar de las comunidades afectadas por el narcotráfico.

No obstante, a pesar de estos avances, las autoridades colombianas siguen enfrentando desafíos en la lucha contra el narcotráfico, especialmente con la creciente presencia de organizaciones como el “Clan del Golfo”. La incautación de drogas y el desmantelamiento de laboratorios subraya la lucha constante que se libra para frenar el flujo de narcóticos en el país.

Por otro lado, la importancia de la cooperación internacional en esta lucha es crucial. Las organizaciones criminales no solo afectan a Colombia, sino que también tienen un impacto global, especialmente en los países que son receptores de estas drogas. La colaboración entre naciones se ha convertido en un pilar fundamental para enfrentar el narcotráfico y sus redes transnacionales.