EE.UU. registra primer caso humano de gusano barrenador en décadas

Una persona en Maryland, tras regresar de Centroamérica, fue diagnosticada con el agresivo parásito conocido como "gusano barrenador". Si bien el riesgo para la población es bajo, hay alerta en el sector agropecuario.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. confirmó el primer caso humano en el país de infección por el gusano barrenador del Nuevo Mundo en una persona de Maryland, tras un viaje a El Salvador.

El parásito fue identificado por los CDC el 4 de agosto, en coordinación con autoridades estatales, según un portavoz del HHS. Aunque es la primera vez que se detecta este tipo de infección humana asociada a viajes desde zonas afectadas, los expertos señalan que el riesgo para la salud pública estadounidense es muy bajo.

El gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) es una larva de mosca que deposita sus huevos en heridas de animales con sangre caliente, alimentándose de carne viva. 

Aunque raras en humanos, estas infestaciones pueden ser extremadamente dolorosas y requieren extracción manual de larvas y manejo médico intensivo.

Este parásito, erradicado en EE.UU. durante los años 60, ha ido avanzando desde Centroamérica y el sur de México, reavivando temores sanitarios.

El gusano barrenador es una larva de mosca que se alimenta de carne de animales de sangre caliente. Foto: (REUTERS/Enea Lebrun/File Photo)

El ganado está especialmente amenazado: el USDA calcula que una epidemia podría costar a Texas cerca de USD 1.800 millones entre muertes, controles y medicamentos.

Para enfrentar la amenaza, EE.UU. ha reforzado su plan contra el parásito, incluyendo un programa de liberación de moscas estériles, réplica de estrategias exitosas de mediados del siglo XX.

Estas moscas, que sólo copulan una vez, reducen la reproducción al colocar huevos no viables. También se planifica una planta de producción masiva en Texas y apoyo a una en México.

Las autoridades mantienen la vigilancia y han restringido importaciones de ganado desde México para evitar que el parásito llegue a EE.UU.

Aunque el caso humano genera alarma, la rápida detección y la continua estrategia de contención destacan la eficiencia del sistema de salud y agropecuario estadounidense.