El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) una instrucción interna que exige colocar tobilleras electrónicas a los migrantes del programa “Alternativas a la Detención” .
El programa voluntario está diseñado para supervisar a unos 183.000 inmigrantes que no están internados, permitiendo seguimiento sin encarcelamiento.
La tobillera, que incluye GPS, busca asegurar que los participantes comparzcan ante cortes migratorias o cumplan con procesos de deportación.
Hasta ahora, solo 24.000 personas (13 %) portaban este dispositivo, lo que refleja el bajo alcance del control electrónico existente .
El nuevo mandato pretende que la medida se aplique “siempre que sea posible”, salvo excepciones como embarazadas, quienes usarían una muñequera en su lugar .
Aunque las mittles digitales se presentan como una alternativa menos intrusiva que la detención, su uso suscita polémica por invadir la privacidad y estigmatizar a quienes las llevan.
Portar una tobillera electrónica puede limitar la libertad física del migrante e impactar en su día a día, generando un estigma visible y sensación de control constante.
ICE emplea esta tecnología desde hace más de dos décadas, pero su alcance ahora se expande drásticamente con esta orden, que aproximaría el 87 % de los usuarios a la supervisión electrónica .
El uso de estos dispositivos divide opiniones: para algunos, es una herramienta suficiente y más humana; para otros, una forma de detención encubierta.


